CUANDO LLORAMOS
Cuando lloramos
Sera verdad que hay un más allá, que pasara cuando dos seres que se han amado en la tierra se encuentren en ese paraíso, ¿hay cabida en ese cielo para tanta gente como ha desaparecido de la faz de la tierra?, lo único que sabemos la gente que habitamos en este mundo con certeza es que hay una verdad: LA MUERTE ¿Qué sucede cuando morimos? ¿Nada? ¿Conseguimos la felicidad completa? ¿Dónde está mi Loly? ¿Mejor dicho donde está el alma de mi Loly? ¿Es verdad que tenemos un alma y que esta se separa del cuerpo cuando morimos? Todas estas y más preguntas nos podemos hacer, pero hay alguien que responda a ellas, desde que el hombre apareció en la tierra aun todavía en el siglo XXI se sigue llorando por los seres queridos que han partido de este mundo.
Ante el dolor y la tristeza experimentada por la ausencia de alguien se nos van muchas energías y solemos estar en una depresión constante, como una procesión interior de imágenes, recuerdos, lágrimas atascadas a mitad de camino, una sensación de grito interior que no sale nunca. Lloro si mi alma lo siente. No me hará mal. Es un momento que todo el mundo pasa alguna vez. Y rezo. Te rezo una oración para ti que no estás ya a mi lado. Elevo mis palabras desde el sentido corazón con las palabras que siento .Estoy solo y podre hacerlo.
Quedamos solos ante nuestros recuerdos y nuestras vivencias son como un homenaje a la persona querida y que ya no se encuentra entre nosotros y que está siempre en nuestro corazón y nos volvemos niños nuevamente por un instante y nos dejamos que vuelva la niñez cuando necesitábamos de una caricia o una palabra de aliento saber lo que se sufre al saber que ya no somos y que nos hemos vuelto viejos pero necesitamos lo mismo que cuando éramos niños y saber que la persona querida ya no volverá a estar con nosotros y que ya las caricias y los mimos se han terminado con su marcha.
Para los hombres es muy difícil expresar sus sentimientos, especialmente cuando se trata de llorar. Como a muchos hombres desde que somos niños, se me enseñó a no llorar por varias razones. Muchas de ellas porque era una característica femenina y una señal de debilidad en la persona, y si uno lloraba, más te valían tener una buena razón. Desafortunadamente tuve que llegar a los 70 años para darme cuenta que llorar no era malo al contrario hace que nuestro cuerpo y nuestra mente se desahogue. Cuando lloramos descargamos toda la atención, ansiedad y frustraciones de la vida que traemos dentro. Siento un gran descanso por todo el dolor que estoy acumulando, las lagrimas del alma a los que acompañan los gemidos del corazón, mis ojos se han secado de tanto llorar, pero siempre es tarde cuando se llora
Me pregunto cuántos y cuantos días llenaron de tristeza mi alma por tu ausencia, hoy no son días para contarlos son tantos y tantas noches esperando que tú regresaras de ese mundo donde solo Dios habita, porque aunque pasen y pasen los años y en mi rostro cubierto por el tiempo tu nombre seguirá sonando y a mis ojos asomara una lagrima, porque a veces amar a una persona no es suficiente, porque yo daría todo por ti hasta mi vida si fuese necesario para que tu regresaras a esta casa vacía que solo la soledad impera en ella, sigo viviendo en el pasado.
No sé si vivo en mis recuerdos del pasado, o en mis recuerdos del futuro, mis pensamientos nublan mi juicio, mi mente no sabe muy bien qué hacer, mi corazón y mi cerebro, no se hablan están totalmente peleados y tienen opiniones totalmente distintas, no se soportan, mi día a día, mis noche se pasan lentas, quiero huir pero no sé donde, a veces tampoco quiero existir, cuando comienzo a llorar, cuanto mi corazón me pide desesperadamente algo te lo grita y exihe con toda su potencia, y mi mente me impone todo lo contrario sin dejarme opción alguna, y siento como si mi cabeza no supiese que quiere como si me estirasen de los dos lados, y siento que me están rompiendo por la mitad y ahí donde rompes, pero a llorar y le grito basta a mi cuerpo, y lloro hasta que mi mente y mi corazón están cansados, y más tarde hartos de todo me dejan descansan, pero sé que voy a volver a ese momento en el que mi vida se rompe en dos.
Es curioso y hasta patético que la gente te pregunta ¿Cómo estás? Después de casi tres años de tu muerte, tienes que contestar con una sonrisa irónica. “muy bien” no se dan cuenta nadie se da cuenta de que por dentro vas llorando, que esa falta que ha generado un vacio no se cura ni nunca se curara, pero debes poner buena cara, para que todo el mundo se crea que tu ya no importas que te has ido y que no has dejado nada más que tristeza y dolor, pero para eso hay que sentirlo y solo se siente cuando a uno le pasa, son consejos que les entra por un oído y les ale por otro , que les importa que tu llores todos los días que no quieras vivir, que esta vida ya no la deseas en fin sigamos con nuestro pobre relato porque hay para escribir mucho.
Hoy he llorado hacia dentro y hacia afuera, pero es muy difícil y se te nublan hasta los sentidos, mi cuerpo quiere rechazar ese llanto pro es un sentimiento comprimido que se ahoga en el silencio de mi soledad, siento el desaliento de una batalla perdida, nadie te presta su hombro para que te puedas apoyar, nadie te da un pañuelo para que deje caer ahí mis lágrimas, ni sus brazos para que me cobijen, no soy de piedra, lloro hasta que me canso y lo más importante, quiero llorar para afuera.
Sé que hay momentos en que no se puede vivir sin esa persona, cierras los ojos y los ves y cuando duermes sueñas con ella, parece como si jamás desapareciera ese sentimiento y ese dolor, la muerte de una de las parejas destruye la ilusión de toda una vida,. El sufrimiento nos puede parecer interminable, pero eventualmente me sentiré mejor. El llanto intenso es una de las expresiones más comunes del sufrimiento. Es una forma de liberar las emociones y al mismo tiempo es una forma de establecer un contacto con los demás en estos momentos difíciles. Llorar puede ser saludable y liberador, pero no todo el mundo podemos hacerlo, no me esfuerzo. Pierdo el aliento, se me hace un nudo en la garganta, suspiro frecuentemente, me fatigo, tengo dificultad para concentrarme o dormir, he perdido el apetito creo escuchar la voz de mi Loly
No siempre tengo control sobre mi memoria. Una canción especial puede revivir mis viejos sentimientos. Un cumpleaños, un aniversario o un día de fiesta es especialmente doloroso. Estos sentimientos son parte normal de mi vida y me recuerdan lo que aún siento por la persona que he perdido. Pero nunca es aceptable por mi parte tu muerte, tal vez las personas que se van nunca nos abandonan puede que sea el cuerpo pero nunca el alma. Mi querida y añorada LOLY y, ayer soñé contigo y al despertar en mis ojos han aparecido lágrimas contenidas. He respirado hondo para no dejarlas resbalar por mi rostro. No quiero llorar, sólo recordar. Eras un espíritu libre y así debes seguir. Recuerdo cuando te llamaba y no me hacías caso, tú a la tuyo, en tu mundo, en tus sueños. Yo me sentaba en el sofá y tú te ponías en mi regazo, quedándote dormida como un bebe. Era entonces cuando aprovechaba para besarte y acariciarte. Nos queríamos mucho y sobretodo respetabas mi espacio y me dejabas vivir. Siempre estabas allí, mirándome, escudriñando mis sentimientos. Al volver a casa, después de un duro día de trabajo, siempre estabas al otro lado de la puerta esperándome. Me mirabas de reojo. Discreta. Sin ruidos. Los dos lo fuimos, teníamos nuestro espacio, pero no podíamos vivir el uno sin el otro. Aprovecho estas letras para darte las gracias por vivir conmigo durante más de cincuenta años Te debo mucho más de lo que tú puedas imaginar. Muchas veces llegue a pensar que éramos almas gemelas. Que estábamos conectados de alguna forma. Hoy te abrazaba en mi sueño y era tan real, por un momento, un instante antes de mi despertar, he sido tan feliz. Al principio de vivir contigo, cuando nos casamos, pensé que te había adoptado, pero la convivencia me enseño que fuiste tú la que me adoptasteis a mí. Nadie está preparado para las despedidas Cada semana voy hasta allí hasta tu nicho donde reposan tus restos mortales te renuevo las flores y me quedo unos minutos para hablar contigo Mi corazón es tuyo. Tú me lo robaste cuando te conocí y yo te lo entregue para siempre. Para mí, has sido un apoyo incondicional en mi soledad. Tú me dabas ganas de volver a casa, cuando solo después de una dura jornada de trabajo, solo tú estabas conmigo. He vivido solo todos estos tres años que faltas de mi lado y tú has sido mi mejor amiga. Quizás por eso, al despertar hoy y ver que mi sueño ha sido tan real, que incluso me hablabas como si fueras en persona, me dabas ánimos y me decías que seguías aquí, por un momento he vuelto a sentirte y el instante de despertar, me ha invadido una gran nostalgia y he dudado por un instante de que tu presencia no fuera real.
.
