EL DIA DE LA MADRE
DIA DE LA MADRE 2008-05-04
ESTA PAGINA ESTA DEDICADA A MI LOLY Y ATODAS LAS DEL MADRES MUNDO
Cariño hoy es un día especial, es el día de la madre, quisiera que en este día tan importante tu que has sido madre tantas veces, poder tenerte a mi lado pero no ha podido ser ya que Dios te llevo a su seno, por eso estoy aquí solo, tu nieta Andrea te compro flores y te las puso al lado de tu foto yo mañana como es de rigor y mientras me queden fuerzas iré a ponerte flores nuevas las del día de la Madre y otras mas es tu homenaje, en este día, con todo el amor y el esfuerzo y el corazón, que tus hijos hubiesen deseado tenerte entre ellos para poder abrazarte, desde aquí, de este mundo te desean en ese que ahora habitas que lo pases bien al lado de Dios.
Siempre te recordaremos y en especial en este día porque recordamos los momentos que pasasteis junto a nosotros, aun te recordamos en nuestro corazón y siempre le pediré a Dios que la mantenga viva en nuestro corazón para poder recordarte siempre como una buena madre y esposa ejemplar, sólo cuando se pierde a la esposa y madre, se la valora de verdad, porque mientras se la tiene a lado, no se le da la alegría y el afecto que merece y necesita. A veces en su soledad, cura nuestras heridas del alma y del corazón, ella como esposa y madre estuvo siempre al lado nuestro en los buenos y malos momentos, Lolilla: Ya no estas conmigo ni con tus hijos , es triste no tenerte a nuestro lado y contar con tus abrazos, tu confidencia, tus palabras tan oportunas, tus consejos, aunque siempre sentimos tu presencia, cuando mas lo necesitamos, eso es porque te recordamos como una esposa y madre maravillosa, en todo el sentido de la palabra, porque siempre sacabas lo mas bonito de las personas y todos quedaban felices, porque siempre entregaste amor sin pedir nada a cambio. Porque no solo tuviste un consejo para los tuyos, sino para todo el que lo necesitaba. Lolilla siempre te recordaremos como un ejemplo de esposa y madre. Gracias Lolilla por haber sido como fuisteis. Te queremos mucho. Tus hijos y esposo que te aman.
TU AUSENCIA LOLILLA Aunque no estés presente a nuestro lado, te dedicamos estas frases
“Fue tan brusca tu partida, destrozó nuestro corazón, la luz de tu sonrisa, en quimera se truncó, el fulgor de tu mirada, no ilumina nuestro existir, tu presencia tan amada, hacia Dios, quiso partir, y revivimos los abrazos, tantos besos que te dimos, lamentando cada instante que contigo vivimos, por tu ausencia absoluta, gritamos y lloramos nuestro existir, y los días son tan largos, sin razón para vivir, cada aliento que respiramos, pues morirme yo tu esposo desea, para estar hoy junto a ti. a Dios hemos de suplicarle, que apacigüe nuestro dolor, pues no dudamos ni un instante, que en su seno te acogió, la esperanza de encontrarte, ver tu rostro y abrazarte, cada día, cada instante, de nuestra vida lo que falte, fortalece nuestra fe en Dios, el gran logro que nos inspira, a luchar contra el dolor, es el sueño de que un día, nos reúna el Señor¡¡¡¡ “.
Un día Loly me dijo llámame siempre cuando sufras, que vendrá, muerta o viva; si estoy en el mundo, a compartir tus penas, y si no, a consolarte desde arriba. Y lo hago así ¡Invoco el nombre de mi Loly y entonces, siento que se ensancha mi alma! Todos tenemos historias, recuerdos, regalos espiritual, leyendas a madres y esposas por todos partes. La madre o la esposa es algo especial; es amor imperecedero. Las esposas y las madres son seres que siembran los más hondos afectos en nuestros profundos e insondables corazones. Los lazos que se forman al calor del amor son cadenas irrompibles, que el tiempo, la distancia, los desaciertos del destino, las ausencias para siempre y las pruebas de esta copa de amargura, jamás podrán romperse.
¡Mamá! Posiblemente es la primera palabra que aprendimos y fue y es el recurso constante ante las pequeñas y grandes dificultades que nos encontramos en la vida. Cuatro letras que llenan el corazón de quien las pronuncia y que pocas veces se siente defraudado. Ya que una madre lo da todo por cada hijo. Pocos vocablos tienen un significado tan amplio, lleva implícito el amor, la generosidad, el desinterés, atención constante, el ejemplo, la renuncia a lo personal para que los hijos no carezcan de nada. Cuántas veces hemos dicho u oído: preferiría tener yo este sufrimiento y que mi hijo/a no lo padeciera. «Madre»... es una palabra sagrada que muchos hombres y mujeres llevamos en nuestro corazón... En ella se esconde la historia de grandes vencimientos, sacrificios, heroísmos, lágrimas y generosidades... Gritar «¡Madre!» es invocar de nuevo aquella mujer buena que tantas veces nos atendió, nos enjugó las lágrimas, nos sirvió, nos alimentó y nos empujó para que superáramos los tiempos difíciles y siguiéramos adelante.
Ahora que ya has querido llevarte contigo el alma querida de mi esposa y madre, Señor, quisiera, ante todo, darte las gracias más rendidas por el regalo inmenso, por el prodigioso tesoro que su vida fue para mí, para mis hijos, para cada uno de sus numerosos nietos. Tú sabes, Señor, que los casi 68 años que le diste fueron una constante donación, un puro darse a los demás y un permanente ejemplo de cómo se hace ese servicio que parece tan fácil y que a mí me resulta tan difícil.
