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La Coctelera

cefe

1 Agosto 2008

NO ME QUEDA NADA

Septiembre 30/07

Mientras tanto el tiempo sigue su camino y yo sigo aferrado a mi pasado dando la
espalda al destino. Y me niego a ver que el recuerdo solo existe mientras yo quiera seguir
atado a él. Y mi corazón llora porque tú ya no estás. Llora, porque no volverás llora porque tú ya no estás, llora porque no volverás.
Ella no tiene vida, pero yo tampoco. No me ha quedado nada. Ya no habrá risas, en mi casa, ni envejeceremos juntos. Dios tarda pero nunca olvida llevo esperando más de dos años desde que te fuisteis de este mundo espero tener fuerzas suficientes para verte en el cielo junto a Dios aunque tarde 10 años mas porque la esperanza es lo último que se pierde. Después de varios días de un poco de paz suelo tener una violenta crisis de sufrimiento moral y cuando la causa de este sufrimiento subsiste aún, caigo en un estado de abatimiento ¿Quién no me ha visto, en cuyos ojos mis propios sufrimientos no dejaban ver una lágrima, llorar al ver tu cuerpo sin vida?

Se me ha ido ella, la persona más querida. Esa sensación me envuelve casi sin dejarme respirar. Ya no está a mi lado, su partida ha sido desesperadamente repentina; no puedo explicarme que no esté conmigo. No puedo aceptar que esa persona a la que amaba, a la que sigo amando –porque el amor no se ha ido con ella- me ha dejado. Había tanto para decirle todavía, tanto para hacer. Si hubiera sabido; si hubiera podido, no hubiera dicho, no hubiera hecho. Esta vivencia de lo irremediable hace que el dolor que me atraviesa el alma sea profundo, infinito, que me lastime como una tremenda herida física. Hoy es tiempo de tristeza. Más adelante llegarán los recuerdos y mucho después, aunque me parezca imposible, el consuelo. Pero hoy no freno las lágrimas: es necesario llorar, desahogarme y no reprimir mis sentimientos y emociones. Llorar a solas en silencio, emitir el llanto como una queja, con impotencia, con todo mi dolor. Hasta que el tiempo de las lágrimas pase, dejándome una rara sensación de cansancio y alivio, una calma exhausta que me permitirá a pesar de todo, continuar. Muchos me dicen que sienten mi pena, que sus sentimientos acompañan a los míos. Mi dolor no ha desaparecido. Y tal vez nunca lo haga. Pero la rebeldía y la desesperada angustia de los primeros momentos se van atenuando, van dejando paso a la vida. A la vida misma de esa persona tan querida que no está; a esa vida que fue rica, plena, valiosa y nos ha dejado tantos maravillosos recuerdos. Y un día descubrimos pensando en algo que esa persona hacía o nos decía mientras nos invade una cálida ternura. Somos capaces de recordar, de volver a pasar por el corazón palabras, anécdotas, enseñanzas, instantes de felicidad vividos. Tal vez todavía con lágrimas, pero agradeciendo a la vida haber compartido el amor y la existencia de ese ser amado. Ha llegado el tiempo de la memoria, de celebrar el legado que nos dejó. Para mí, una huella imborrable. Pero en todos los casos, es el tiempo de revivir tantos momentos únicos. Porque el amor siempre prevalece frente a la muerte. La naturaleza, generosa y compasiva con los seres humanos, nos dio la memoria, y con ella, la posibilidad de que vivan en nosotros y para siempre las personas que hemos amado y los momentos que añoramos. Nuestros recuerdos son nuestra pequeña fábrica casera de inmortalidad. En nuestra vivencia del dolor por la ausencia de la persona a la que amamos, llegará el momento de seguir, de avanzar, de permitir que nuevas emociones se aniden en nuestro corazón. Pero cada uno necesita un tiempo diferente para que esto ocurra. Y así como será bueno aceptar que nuestro viaje continúa, también lo es respetar nuestro propio tiempo de pesar y memorias. El amor perdura y se prolonga, a pesar de todos los sentimientos dolorosos de nuestro interior. En lo más profundo de nosotros sabemos que el amor nos puede acompañar más allá de cualquier tipo de muerte, y también sabemos que el tiempo y el don de Dios son curas maravillosas para el corazón. Y llegara un día en que me sorprendo sonriendo. La primera sensación será tal vez de culpa; me parece imposible haber vuelto a hacerlo. Pero la vida tiene su propia fuerza arrolladora: como una ola siempre ascendente incorporará la vida de esa persona a la que amamos tanto –no su muerte, sino su vida- al resto de nuestra realidad. A partir del sufrimiento, de la tristeza, aprendo a valorar la vida. Llega, por fin, el día en que una nostalgia que no hiere reemplaza al dolor del vacío y la incomprensión. Acepto su desaparición física porque percibo junto a mí su presencia espiritual. Y aprehendo de modo definitivo que el amor no muere nunca. Ahora es tiempo también de valorarla a ella que ha permanecido a mi lado, alentándome, protegiéndome. El recuerdo de quien ya no está se suma a mi presencia, en una sola palabra: amor. El amor me da fuerzas para aceptarlo todo, para ver y apreciar lo que la vida me dio, más allá de lo que también me quito. El amor me ayudará a encontrar la paz, la esperanza y a recuperar la alegría que necesito para que mi mundo, que parecía detenido, siga girando como siempre. Durante los periodos de crisis aguda que padezco parece imposible reflexionar que reflexione sobre cualquier significado que pueda esconder mi sufrimiento. A menudo, lo único que puedo hacer es soportarlo. Y es natural considerarlo una injusticia y preguntarme: « ¿Por qué a mí?». Cada noche en mis sueños te veo, te siento, de esa manera se que sigues a mi lado. Ayer no fue un buen día, pero no es el único. No hay muchos buenos días. Me siento incapaz de mejorarlos. Esto lo aprendí el día que murió mi esposa , me quede con muchas ganas de compartir con ella, de hablar y de hacer cosas, lo efímera que es la vida y lo precioso que es el tiempo invertido en la felicidad, pero la vida es tan corta, que nunca se sabe si amanecerá mañana. Resucitar espiritualmente es algo tan real como la alegría de vivir, cuando se tiene un porqué y de ser feliz como un niño. Es tener una razón para existir, para sufrir, para amar eternamente al lado de la mujer que Dios te destino como esposa y cuando todo esto no existe ¿para qué quieres la vida? La gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.

Durante nuestra vida tenemos pérdidas importantes, como la muerte de la esposa inesperadamente, no es fácil decir adiós a la persona que hemos amado y con quien hemos compartido momentos importantes de nuestra vida, tu perdida querida Loly ha sido el suceso más doloroso para mi, frente a este suceso no hay consuelo alguno, lo único que puedo encontrar es apoyo emocional ¿pero dónde? si no tengo amigos y ya es tarde de buscarlo solo me queda el consuelo de llorar por ti para desahogar mi pena y pedir a Dios que pronto nos veamos, necesito a una persona a la cual le pueda llorar y hablar libremente de mi dolor la angustia tu ausencia y de la falta que me haces ¿pero donde esta esa persona? Porque la pérdida de un ser querido nunca se supera y más si has compartido tu vida entera con ella, me duele el alma, el cuerpo, el presente y el futuro. Creo que hasta el día de hoy nadie está preparado para la pérdida del ser querido, pero a pesar de las condolencias y consejos que te dan es muy difícil de sobrellevar, gracias a Dios que a mi edad conocí todo el amor que me disteis durante tantos y tantos años de convivencia, porque la vida sin ti es muy difícil seguir adelante. La sensación que tengo en estos momentos es de vacío, como si me hubieran arrancado algo por dentro. Lo más bonito de echar de menos a la persona querida, es que he tenido el privilegio de quererte y de haber sido querido por ti, todo lo que nos pasa en la vida, deja marcas, y hay veces que aunque las heridas estén cerradas, notas como la cicatriz escuece, pero ya sólo es la marca que me recuerda que he vivido contigo tantos años.

La ausencia prolongada produce sentimientos de añoranza, echar de menos a la persona con la que has estado bien y a gusto. Esos momentos compartidos que llenaron una parte de mi alma y que te llevasteis otro pedazo. Te echaré de menos durante tu ausencia definitiva. Cuando la persona querida muere, queda ese vacío existencial que, muchas veces solemos llenar con melancolía, añoranza o llanto, sin embargo ha quedado entre nosotros esa llama viva que los tiempos y los espacios jamás extinguirán, te extraño tanto que miro al cielo y no te encuentro, miro, busco y solo tengo tu recuerdo que es maravilloso pero no me llena. Loly, lágrimas he dejado correr por mis mejillas. Siempre tantos sentimientos. Me resulta imposible no recordarte mi amada Loly, me resulta imposible no echarte de menos. Me faltan, los instantes en los que cierro mis ojos para soñar, ahí estás. Siempre estás acompañándome. Solo son ausencias, pero a la vez esta tú presencia.

Mi querida Loly: te escribo esta carta con el pesar de las arrugas sobre mi frente, con el dolor de saberme solo a cada paso de la manecilla del reloj, con el temblor de unos dedos que apenas pueden ya teclear tu nombre, porque así te recuerdo, porque así te siento. Creo que he llegado demasiado tarde a todo, a la vida, al amor, a darme cuenta de mis errores, incluso a tu muerte. Y ahora ya me ves, me consumo aquí sentado, sabiendo que ya nadie me llamará, que ya nadie recordara mi nombre, que nadie acariciará mi pelo blanco en el momento antes de partir. Solo. Con mis recuerdos. Con tu recuerdo. Solo porque el mundo me abandonó en el mismo momento en que tú te fuisteis. Y cuando me di cuenta ya era tarde. Como siempre. Y ahora tú te has ido para no volver más cumpliendo el mandato Divino de dejar este mundo para ir a otro mejor. Espero que la muerte me dé una nueva oportunidad, para volver a ver tus ojos, tu sonrisa oír tu voz tenerte cerca de mí. Se han acallado los susurros, ya no invaden los rincones de mi cuerpo. Se han quedado en silencio, profundamente mudos en el interior de la garganta lo más cerca del corazón. Quietos, como los muebles que duermen en la sala, como tu ropa doblada en el fondo del armario. Yo creo que te añoran, les debe pasar como a mí.

Hoy han vuelto los susurros y las lagrimas de impotencia como más fuerza que nunca. No hay quien pueda curar el dolor del corazón, ni siquiera yo mismo , porque a veces siento ganas de arrancármelo y como dice Juan Ramón “ Hoy tengo ganas de arrancarme de cuajo el corazón y ponerlo debajo del zapato” solo diría que las tristezas hay que llorarlas para que puedan salir, lo más natural del mundo es que esté triste, no necesito forzarme a sentirme de otra manera, solo mi corazón me dirá cuando estoy listo, le doy tiempo al tiempo para llorar, pero, la vida sigue, todavía me queda mucho o poco por vivir para unirme a ti, dicen que llorar sana el alma, que saca el dolor del corazón, pero todo lleva su tiempo (¿Cuánto?) para que esa gran herida se vaya cerrando, pero nunca veo que se cierre, lo único que sé es que nunca te olvidare Llevo dos años esperando un milagro que no se produce, solo te veo en sueños y con eso no me conformo quiero tenerte a mi lado, reír y llorar contigo. Yo por desgracia he sentido el dolor del alma en una sola ocasión ,tu muerte, no solamente se siente cuando realmente quieres a esa persona que ha compartido toda una vida, me duele hasta el punto de hacerme sentir pequeño y vulnerable en este mundo, se siente como un vacio interior que duele, duele y duele de una forma muy extraña sin saber porque, parece que te impida respirar y pesa, es el dolor de la pena o la desesperación, no me la puedo quitar de encima, ni fármacos ni nada, solamente intentar ser paciente y dejar que se vaya conforme vino quien no sabe lo que es, espero que no lo sepa nunca.

A quien puede interesarle un corazón en agonía, llorando por el ser querido que se fue, pero Dios te llevo para el cielo y ya junto a mi no podrás volver, ahora solo te tengo en recuerdos, rogándole a Dios que seas mi ángel guardián, cuando el corazón agoniza por el ser querido que se ha ido no hay razón que lo haga razonar porque siempre manda él, de hecho te has ido ya no te veré habitualmente mas, en el alma se ha quedado un hueco que no se llenara porque nada puede llenarlo pero Dios me ha dado resignación para soporta que no voy a tener a la persona que más he querido a mi lado y nunca dejare de estar triste por ella. La muerte del ser querido, como es la esposa con la que has compartido lo bueno y lo malo de esta vida, como cualquier gran herida deja una cicatriz. Puede curarse el dolor puede aliviarse pero la marca siempre estará allí, las memorias del ser querido siempre estarán allí también. La cosa más importante de recordar es que no hay manera correcta ni manera equivocada de olvidar. Las personas llevamos el dolor, expresamos nuestra tristeza en su propio tiempo y a nuestra propia manera. Recuerdo que todo lo que estoy sintiendo es normal durante mucho tiempo. La muerte del ser querido es tener que aceptar que tú ya no vas a estar a mi lado y eso es lo que duele más.

Aun más cuando lo inevitable (la muerte) ocurre, la tristeza es un sentimiento más apropiado cuando el ser querido se nos va. La consolación es poder recordar todos los momentos agradables y no agradables con ese ser tan querido. Hoy yo regocijo mis días y mis memorias con aquella persona que se me fue. Mi tristeza se convertirá en el dolor de haberla perdido para siempre, en un pensamiento en una mirada de ella. Solo se, y siento que cuando el corazón necesita llorar debe llorar y el tiempo hará que ese dolor se atenué o siga su camino sin poderlo desechar de la mente, pero es verdad que los recuerdos de una u otra forma siempre vienen a nuestra mente, tengo el mejor de los recuerdos de ti, y te sigo amando por siempre porque siempre vivirás en mi corazón en mi alma y en cada parte de mi cuerpo y de mi vida.

La vida sigue, quien muere esta mejor donde esta pero nos deja a los que quedamos sin su presencia y con el dolor y sufrimiento de no volverla a ver, nosotros los vivos debemos mantener su recuerdo, porque el mundo sigue girando y aunque uno nunca está preparado para ese suceso debemos tener resignación. Porque uno no puede hacer nada para evitarlo. Eras mi paz, mi sosiego y mi esperanza, eras lo que antes de conocerte ya habías sido, la mujer de mis sueños y todo eso lo he perdido al irte, ahora solo me quedan tus recuerdos y la esperanza de volver a verte algún día.

Por más que uno esté convencido de que hay algo más allá, creo que uno siente que la va a extrañar demasiado, no sabéis lo que me cuesta no volver a verte, después de haber estado juntos toda la vida. Sinceramente se me hace difícil, no quiero siquiera ni pensar cómo sería no poder volver a verte en el paraíso prometido después que uno muera. Ella se quedo dormida en la noche del 22 de junio del 2005 y nunca volvió a despertar y así se fue sin que pudiese decirle un “hasta luego “porque el “adiós “ es definitivo y yo quiero creer, que tarde o temprano nos encontraremos y volveremos a ser tan felices como lo hemos sido aquí en la Tierra, Cuando miro las estrellas me acuerdo de ti, porque en cada una de ellas hay un beso para ti aunque te has ido de este mundo siempre estarás en mi mente, nunca serás mi pasado, siempre serás mi presente. La persona que más quería ha muerto, no lo esperaba, la muerte de ella me ha golpeado como un mazazo, me han separado de mis amarras a esta tierra , me ahogare en mi pena, la persona que formo parte de mi vida se ha ido para siempre, es definitivo e irrevocable, una parte de mi ha muerto, no tengo consuelo, la ausencia se convierte en la única presencia, cuando ya todo iba bien y la vida nos sonreía, ahora la aflicción es una angustia insoportable, es tristeza en la soledad no solo del cuerpo si no del corazón y del alma. Tengo que encontrar la manera de vivir con una vida injusta, de vivir sin la persona que más quería, solo me quedan los recuerdos del pasado, tú me la disteis y tú me la quitasteis, pero has dejado a un hombre en la más completa soledad de cuerpo, de alma y de corazón, que no hago más que pensar en ella día y noche corriendo las lagrimas por mis mejillas en su recuerdo.

De donde viene la soledad de allí de donde vienen los silencios, donde mueren las ilusiones, donde despiertan los sueños, donde viene las pesadillas, donde no se olvidan los recuerdos, donde las lagrimas son amargas y revivimos los malos y buenos momentos todo esto es la soledad cuando ha partido tu compañera de toda la vida, la soledad viene de dentro de uno, mismo, los gritos fuertes nacen de la soledad.” Ay, soledad, soledad”.

Creo que nada somos y el sufrimiento por el ser querido que dejo de existir sin previo aviso y pienso que nunca más te volveré a ver, besar mi alma es como abrazarte cuando solo encuentro soledad, cuando estoy triste sin decir nada, solo sostenerme con ese abrazo de apoyo, ¡cuánto necesito de ese beso del alma! que nunca llega, no importa donde estés yo desde aquí te besare en mis sueños, daría lo que fuera por volverte a ver, daría hasta incluso mi vida, porque sin ti mi vida ya no es feliz, no tengo alegría ni ganas de vivir, hemos pasado momento de alegría y de tristeza juntos, aceptando lo bueno y lo malo de ambos. Hoy, no encuentro las palabras precisas para decirte el profundo dolor que experimento al no poder estar contigo, no olvido que en los momentos más tristes que he vivido, siempre conté con tu apoyo, con tu compañía, recuerda por favor que no te olvidamos, que tienes aquí en la tierra una familia, que te quiere, te quiero mucho, y ruego a Dios por tu eterno descanso.

Cariño hoy por la TV han puesto una película que veíamos juntos sentados en el sofá de nuestro salón “EL UNICO TESTIGO” la cual te gustaba mucho las lagrimas han aparecido en mis ojos acordándome de ti y de lo que te gustaba verla, no he tenido más remedio que esconder la cabeza debajo de la almohada para que no sintieran mis suspiros de pena de que no estabas a mi lado viéndola, he llorado como nunca, pensar que estoy solo sin ti, que no te puedo ya ver más que la vida se acaba cuando uno muere y no hay nada solo el cuento que nos han dicho de pequeños y que seguimos creyendo que hay un Dios que todo lo puede y que nos veremos en el paraíso, yo solo sé que vivo de recuerdos unos recuerdos que nunca se van de la mente y que pasan diariamente por mi cabeza y cada día aparece un recuerdo nuevo y a veces hasta esbozo una sonrisa recordando alguna de tus cosa de las que tu tenias y decías, recuerdos que aparentemente tenia olvidados han vuelto a salir a la superficie de mi mente, hoy aquí con Machu preparando sus cosas para irse a Zamora está encantada y la Paqui mucho mas veremos a ver si tiene suerte y puede salir adelante Dios lo quiera así y tú la ayudes desde el cielo, conviértete en su Ángel Guardián y protégela a ella y su hijo, yo no te pido nada para mi, para que, si lo que deseo nadie me lo va a conceder.

Hoy va a ser un día interminable me he levantado llorando pensando solo en ti, la película de ayer, tu preferida, han renovado las ansias de verte y de tenerte junto a mí se que hoy va a ser un día, difícil estamos en ultimo día del mes de septiembre del 2007, todos los días son malos para mí pero los días de fiesta y los fines de semana son horribles siempre con el dolor y la pena a cuestas, aunque los recuerdos son diarios pero la soledad de estos días es cuando más se aviva el dolor, se embota la memoria de tal manera que solo sé que te quiero y que vida ya no es vida sin estar tu a mi lado, estoy vegetando, porque lo que yo hago no es vivir, así que espero que nuestra reunión sea pronto, voy a ver si pinto el cuarto de Dieguito de color amarillo canario le pondré su TV , para que este a gusto, es demasiado caprichoso, pero la culpa es nuestra por haberlo mimado tanto, pero tiene un corazón de oro y una inteligencia extraordinaria, gracias a él y a Andrea los ratos que los tengo conmigo la vida se hace un poco más llevadera, porque el resto del día es todo dolor y pena con un sufrimiento inaguantable que diariamente viene y se va, todo esto es malo sé que mi salud se resiente, pero no importa, para que la quiero sin ti.

Tags: no, me, queda, nada

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Tengo 72 años y vivo en Tenerife hace dos años fallecio la personque mas queria, mi esposa, desde entonces mi vida ha cambiado asi como mi caracter, solo quiero estar solo y pensar que un dia no muy lejano la volvere a encontrar, asi lo espero asi lo deseeo, confio en Dios, pero a veces las dudas me asaltan de tal manera que desearia desaparecer de este mundo o que no hubiese nacido.Por otra parte quiero agradecer a Dios esos casi 50 años que hemos vivido juntos llenos de felidad.no es el vivo retrato de mi persona ya ue antes era alegre y cordial hoy soy todo lo contrario, me he encerrado en mi mismo y nada ni nadie me sacara de mi caparazon , a no ser que ella volviese a mi lado, cosa totalmene imposible, solo me queda soñar, sueño todas las noches con ella y parce que estemos juntos pero el despertar, me encuentro con la realidad,NO HAY NADA TODO HA SIDO UN SUEÑO,pero benditos sueños que te dan un poco de espenza

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