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La Coctelera

cefe

5 Agosto 2008

SUEÑOS MARCHITOS

LA SOLEDAD Y SU SENSANCION

ABRIL 2007

Lolilla tu me comprenderás cuán desengañado estoy de la vida, de todo y de todos. Soy un amargado y no es mía la culpa. Sí, lo veo todo negro, del negro de mis desesperanzas y de mis sueños marchitos. Cuántas amarguras, cuántos dolores e conocido a partir de tu marcha. Sí, soy un amargado, por mis mejillas ruedan gruesas lágrimas y comprendí cuan grande y sublime era mi dolor. Me siento vació, por dentro, estoy lo mas deprimido que he estado en mi vida, no me importa nada, ya no quiero salir, vivir, solo quisiera dormir y olvidar la pesadilla que es mi vida. Por fuera aparento estar perfecto, ser feliz pero nadie sabe que por dentro me estoy muriendo, soy la persona mas sola del mundo, ya no me importa nada. Dolor, miedo, una enorme angustia. Me provoca mucha tristeza e impotencia al no poder hacer nada por volver a verte, estos tristes momentos se transforman en una pesadilla, a veces siento que se me alegra el alma, ya que las imágenes de dolor nunca podrán empañar los bellos recuerdos atesorados en mí corazón. El peor dolor que puede llegar a sentir un ser humano es aquel que va más allá del cuerpo físico. Es ése que toca, mejor dicho, destroza el corazón. Un dolor agudo, inevitable, uno que nos carcome el alma y nos paraliza. Llega un punto en el cual el sufrimiento nos ahoga, sentimos ansiedad, una terrible presión en el pecho, los latidos del corazón se aceleran: algo necesita salir a flote. ¿Qué pasa cuando ese algo no puede salir? Cuando nos duele tanto el alma que no podemos, por más que queramos, llorar o gritar. No existe algo peor, algo que desespere más que no poder desahogarse con el llanto. Porque me duele que ya no la voy a ver más....y que me ha dejado solo... es algo egoísta pero sufro porque yo soy el que he quedado el que ya no la veré mas, porque nunca ha sido fácil separarse de alguien que amamos y menos si se que nunca la tendré de vuelta, porque es bien difícil aceptar la realidad.......hay que estar en la situación para saber!!! no es fácil darse cuenta de que ya no podrás volver a ver jamás a una persona saberla perdida y no haber podido hacer nada por ella.

Cuando por el fallecimiento un ser querido desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado y seguimos amando , nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Hemos de sobrellevar la dolorosa percepción de orfandad, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida. Esta soledad no deseada puede convertirse en angustia, y nunca uno se acostumbra a vivir solo. Esta actitud es de una apariencia de fortaleza, autosuficiencia o timidez. Y todo, para esconder la inseguridad y el miedo a que no se nos quiera. Las personas se van cuando mueren, y ya no vuelves a verlas más. No se despiden, simplemente ya no están. Y espero, y espero un poco más. Hasta que me doy cuenta de que no volverá. Y duele, pues comprendo que no tendré mas sus manos entre las mías nunca más, su olor, sus abrazos, sus caricias, su cariño, sus labios, su voz susurrándome diciéndome cuanto me quiere. Nunca más. Y duele, y sigo esperando y ahora los segundos se hacen años y no aguanto más y me desespero porque se que no tengo el valor de seguir su camino, me acuerdo de todo el tiempo que podía haber estado a su lado y no lo hice ahora ya no puedo. Y ahora me doy cuenta, de que era lo que mas quería.

Finalizo abril de 2007 con mi visita al cementerio esta mañana como todos los lunes y te he vuelto a poner tus margaritas, también me las he traído a casa para ponerlas al lado de tu foto que preside la entrada , las lagrimas me queman la cara son tantas las que he derramado por ti Solo en la noche busco una manera de no poderte olvidarte, Entre los extremos de mi cama me lamento sin cesar, Buscando el TE QUIERO en mi memoria, que se muere por el dolor de tu perdida. Estoy cansado de estar en silencio. De no hablar para no herir a nadie, de tener que tragármelo todo solo para que nadie sufra por mi, llorar a solas para que nadie llore a mi lado... A mi me duele estar así, pensar en ti cada día, soñar contigo, sentirme mal física y psíquicamente. Me duele mi dolor y saber de sobras cuál es el mió. El otro día, mientras el cielo lloraba y la gente se apresuraba a resguardarse, frené mis pasos. Me quedé quieto en mitad de la calle, observando el cielo. Sentía la lluvia humedecer mis ropas, mi rostro y mi alma, y sentí una paz que hacía tiempo que no sentía. Me dejé llevar por el sonido de la lluvia, y cerré los ojos. Sólo los escalofríos me hicieron volver a la realidad. Pero... ¿qué realidad? Porque yo ya no era el mismo, había pasado la valla que separa lo correcto de lo incorrecto, lo racional de lo irracional, había llorado con la lluvia y había dejado en el cajón el reloj y sus malditos segundos, minutos y horas. De nuevo dejas que el dolor acaricie tu rostro. Alguien dijo una vez que para comprender cuánto te importa una persona has de basarte en el dolor que te puede llegar a producir. ¿Qué pasa cuando ese dolor ya no existe? ¿Cuando ves que día tras día llueve tras los cristales sin que las gotas te mojen? Entonces, y sólo entonces, descubres que llevas demasiado tiempo muerto. Necesito gritar, pero ya no puedo. Es demasiado tarde, mi cuerpo ya no es mi cuerpo. El viento juega con mis cabellos una última vez, y cierro los ojos guardando para siempre el recuerdo de la que ya no volverá. No sé, si mis palabras son por el Ser amado que ya no está o por que me dejo llevar por una melancolía inmensa, me temo lo primero y si es así no tengo más que dejar que fluya toda esa pena que llevo, estas heridas no cierra uno aprende a vivir con ella, lo malo está que mientras se aprende se recorren diferentes abismos hasta que uno de ellos tiene el camino de salida. En el matrimonio nos dijo el Padre Ramón es hasta que la muerte os separe. Al morir termina el matrimonio y que buenas razones tenia , nunca te hubiese dejado pero la muerte acabo con nuestro matrimonio , ahora solo en esta inmensa casa donde tantos años hemos convivido los dos y hemos pasados ratos de felicidad y también de amarguras se ha quedado para mi solo soy un extraño en ella , busco y rebusco para hallarte pero solo me contesta el silencio un silencio que cada día me paree mas extraño y no logro adaptarme a lanuela vida mi sitio esta aquí al lado de tus fotografías de las que miro a cada instante y las lagrimas acuden a mis ojos deslizándose por mi cara , llenando de un sabor amargo. Estuvimos casados durante cuarenta y siete años hasta que mi esposa falleció, es decir, que estuvimos casados más de la mitad de nuestra vida. Cuando ella falleció pasé por un período de depresión severa del que no fue fácil salir, pues mi esposa murió repentinamente mientras dormía. Y yo no lo podía creer, no lo podía aceptar. Pero finalmente, creo que al cabo de varios años llegara el tiempo de paz y aceptación. El amor cuando nos falta duele siempre, aun aquel, que se vive bien. y cuando este falta, todo lo vivido nos parecía un cuento de hadas, una ilusión, incapaz de poder repetir, se idolatra, se magnifica, y se le hace de una grandeza mayor, olvidando las veces que mientras vivíamos ese amor también nos hizo llorar. El amor no muere con la muerte, hasta que Dios quiso llevársela, prácticamente estuvimos casados toda la vida . Acepto la voluntad de Dios de tenerla a su lado, la extraño mucho y deseo amarla por el resto de mi vida, no se si es bueno o malo, pero quiero mantenerla viva en mi recuerdo. Solo se ama una vez creo yo y aunque es muy pronto para decirlo no quisiera volver a enamorarme, de esto hace 22 meses y quiero amarla por el resto de mis días. "Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada…". Cuando tenía 20 o 30 años me parecía absurdo. 20 años eran prácticamente toda mi vida, ¿cómo iba a ser nada? Ahora que tengo setenta y uno me doy cuenta lo cierto que es.

Me desperté abrazado a la soledad, mi rostro; que había sido testigo de cientos de noches largas que morían inconcientes. Trató de comprender cómo la vida había correteado sin rumbo a lo largo de los años, y cómo ahora la verdad se desvanecía, cuando tomaba conciencia de que el tiempo no transcurría; sino que permanecía impávido, absolutamente estático, y que por el contrario, yo fui quién atravesó al tiempo, al comprenderlo, mi rostro perdió cierta tosquedad, y un gesto misericordioso hacia mi mismo se apoderó. La fatalidad se vislumbraba cercana y el único color verdadero; el negro, cobró vida en mis ojos. No pude, por más que quise, completar el rostro de mi esposa, darle existencia al recuerdo, pero supe cuánto la extrañaba y cuánta falta me hacía. Y te juro, amor mío, que lo único que quiero es regresar a tus brazos, para siempre; porque, al fin y al cabo, ese es el único lugar dónde mi existencia tiene sentido, ya que a veces la felicidad está a nuestro lado y cuando la descubrimos, ya es tarde. La única certeza es la de haber vivido con la felicidad a tu lado que te hace idealizarla y que te produce dolor, a la vez que te permite imaginar lo feliz que has sido durante tantos años al lado de la persona que mas has querida y aun así no estando a tu lado la sigues queriendo hasta que la muerte me lleve a su lado. Pero no te digo Adiós sólo un Hasta Luego, porque tu a quien tanto ame nunca me abandonaras, nunca me dejaras... estarás siempre conmigo Aunque físicamente no te vea, eres la persona que me sostienes en mis momentos de dolor, de tristeza... Son tus manos las que alivian mi corazón cuando estoy apenado... eres tu la que dejasteis tus pisadas en mi camino para que pueda seguirlas y continuar tus obras... En la puerta del cielo estarás esperándome y serás la primera en recibirme con los brazos abiertos... No niego mi dolor…y no me avergüenzo de él. La pérdida de mi Loly es un dolor que se siente en lo más profundo del espíritu. La profunda angustia emocional es una parte normal de esta trágica experiencia de la vida. Otro día mas otro mas sin ti y cada día es peor te quiero y te querré toda la vida que me quede, cada día estoy peor no se como voy a salir de esta creo que terminare mal te necesito en algún lugar alguien debería escribir que este mundo no es mas que una enorme piedra redonda me siento tan solo que no se que hacer si saltar o seguir mi camino pero sin ti a mi lado va ser muy difícil me estoy haciendo ermitaño. Por qué el dolor? ¿Por qué cuando alguien querido se nos muere, algo o mucho de nosotros mismos también muere? Cuando un ser amado se nos muere, es como si nos amputaran un miembro, la invoco, la llamo, pero a mi llamada sólo acude el silencio, el silencio de los recuerdos. A veces, en la calle, ausculta los rostros de la gente, como si de un momento a otro fuera a descubrir el rostro de su esposa. Ese gesto, esa mirada de esa o aquella joven le recuerdan a la esposa desaparecida. Y entonces una llamarada de dolor, de rabia, de frustración lo envuelve, lo atenaza, amenaza con asfixiarlo. ¿Por qué este castigo, Señor, por qué? Se siente víctima, como si algún alto e inapelable tribunal le hubiese lanzado una implacable condena. La muerte de la esposa me ha estigmatizado, me ha alienado.

Al principio, conmovido por la muerte de mi esposa, me siento aterrorizado. Nada parece poder aliviar el dolor, llenar el vacío que lo reconcome. Todo me recuerda a la esposa, pero no a la esposa en vida, sino a la esposa derrotada por la muerte. El tiempo parece haberse detenido. No existen ni el pasado ni el futuro; y el presente tiene visos de interminable pesadilla. El mundo se ha hecho añicos. Reina el absurdo. La vida es una maldición, una condena. A veces, las lágrimas acuden a los ojos, pero no brotan; se quedan dentro, anegándolo todo, ahogando cualquier conato de expansión, de respiro. Los ritos de la costumbre han desaparecido: hay que palpar, como un ciego, la superficie que parece envolver y desfigurar la realidad. La tierra ya no le sostiene: se abren ante sí las grietas de la congoja y los precipicios de la locura. No hay paz posible: de aquí para allá, como un sonámbulo, agotando todas las cotas del dolor, al borde mismo de un final. Desamparado. Desamparado. Desamparado. No hay salida, no hay escape para ese dolor desbocado. La muerte campea por los cuartos silenciosos, mientras el reloj marca siempre la misma hora, la fatídica hora de la muerte de la esposa.

Y transcurren los días y las noches, como si el tiempo se esforzara en recordarme que la vida continúa, que aunque yo ansíe haber muerto en tu lugar, he de seguir viviendo, aunque sólo sea por dejar testimonio del dolor por tu perdida. Y acuden, presurosos, los recuerdos. Hay veces en que el dolor parece remansarse, pero retorna en seguida con un séquito de sombras y silencios. Quise llegar hasta ti, y no lo pude obtener. Te ofrecí todos mis besos, Todos mis sueños, la vida mía y tampoco pudo ser Hoy siento mucha pena Pues ya no te tendré, Contemplaré las estrellas, a ellas si las puedo ver, solo puedo decir -que la vida nos golpea día a día y nos devora los parpados, hinchándonos los ojos de tanto llorar, para mi no existen caminos luminosos que me permitan ver un horizonte limpio de desgracias, y que esos eslabones de esa rueda dejen penetrarse más , y más hacia el fondo. Un beso de tu esposo ¡Tú mi esposa no sabes lo que este, tu esposo sufre!, con tu muerte has dejado mi corazón con una herida incurable para toda mi vida , a veces me siento transportado por caminos ocultos y oscuros a la vista de las personas normales, Son cosas que no pueden dejarse fuera de la mente de un esposo que tanto te amaba y tenía que salir a la luz, en fin, espero que me anime un poquito y este desánimo se convierta aunque sea en una pequeñísima sonrisa en mis labios. He notado como el dolor me persigue desde hace tiempo, va tras de mí, se que sigue mis pasos pudiendo ver su sombra. Me he pasado mucho tiempo intentando despistarle, pero me sigue y me sigue a todos lados. He hecho un pacto con –“el dolor “- ya no me espera detrás de cada esquina, así que no temo llorar si me alcanzara, se que después de mis lágrimas siempre llega una sonrisa y hasta ahora es mi mejor arma contra el dolor, intento saber que no estás tras de mí, por las noches acostado en mi cama, entre la soledad y el silencio lo espero y a veces vienes solapado y me haces llorar,- hay días que no lloro-, pero te siento dentro de mí , aprietas mi cuerpo como queriéndome decir que eres tú –el dolor y la inquietud-, pero no vas a poder, te estás quedando solo, vuelve a tu rincón entre los recuerdos y el olvido. Todo cuanto he escrito y seguiré escribiendo, ha sido para quitarme una espina que tenía clavada en mi corazón, la que acabo de sacarme por hoy, y desahogándome por fin un poco de ese dolor. En resumen, creo que me he animado un poquito y el desánimo se ha hecho en una sonrisa.

Me pregunto no se, si son coincidencias, pero he conocido personas mayores que han enviudado y al poco tiempo de haber perdido al ser amado también han muerto; ¿El amor de esas personas es tan inmenso, que literalmente mueren por amor? Creo que las personas que realmente han amado saben lo que verdaderamente es el amor en todo el sentido de la palabra. Cuando tenemos un amor imposible se sufre, sentimos que el alma se nos marchita lentamente, y sentimos que vivimos solo por vivir...Creo que eso es estar muerto en vida,

Tags: suenos, marchitos

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Tengo 72 años y vivo en Tenerife hace dos años fallecio la personque mas queria, mi esposa, desde entonces mi vida ha cambiado asi como mi caracter, solo quiero estar solo y pensar que un dia no muy lejano la volvere a encontrar, asi lo espero asi lo deseeo, confio en Dios, pero a veces las dudas me asaltan de tal manera que desearia desaparecer de este mundo o que no hubiese nacido.Por otra parte quiero agradecer a Dios esos casi 50 años que hemos vivido juntos llenos de felidad.no es el vivo retrato de mi persona ya ue antes era alegre y cordial hoy soy todo lo contrario, me he encerrado en mi mismo y nada ni nadie me sacara de mi caparazon , a no ser que ella volviese a mi lado, cosa totalmene imposible, solo me queda soñar, sueño todas las noches con ella y parce que estemos juntos pero el despertar, me encuentro con la realidad,NO HAY NADA TODO HA SIDO UN SUEÑO,pero benditos sueños que te dan un poco de espenza

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