LAGRIMAS QUE CORREN POR MI CARA
Estamos ya a 26 de febrero de 2008 el mes se acaba un mes mas sin ti , ya empiezo como todos los días mis lagrimas ya corren por mi cara no las puedo contener solo el acordarme de ti y que pasan los meses y no poder verte y que siguen pasando los días poco a poco y a veces largos muy largos que se hacen interminables y que yo no pueda estar a tu lado es un suplicio diario , Jaime se ha ido contigo espero que os encontréis ahí donde tu estas y te pueda dar noticias mías, te alegraras de verlo ya que han sido casi 24 de años que hemos convivido en el mismo bloque, no era de los que daba la amistad así por que así con nosotros siempre se llevaron bien él y su mujer, lo he sentido que se vaya el único que tenia para hablar un poco por las mañanas cuando salíamos a comprar el pan ahora ya la soledad es completa , hoy me siento verdaderamente mal cuando la mañana empieza mal ya el día es horrible lloras por cualquier cosa y solo mi pensamiento esta puesto en ti, esto por mucha fuerza de voluntad que se tenga no acaba nunca , cada día es mas doloroso y los recuerdos son más vivos.
Como me niego a decir que estoy sufriendo si estoy viviendo en medio de la soledad tú te fuiste y toda mi vida ha cambiado y todo el tiempo se me va solo en pensar en pensar en ti porque te sigo queriendo estas lejos de aquí estoy viviendo solo de tu recuerdo esperando que algún día vuelvas le pido a Dios para que nunca me olvide de ti , me di cuenta de algo, anoche no iba a tener lo de todas las noches, anoche quería hablar con alguien salí a buscar entre las luces de la ciudad a ver si te hallaba, te busqué por cada esquina, por cada callejón sin salida, me inventé tu silueta en las avenidas y corrí hacia ti sin poder alcanzarte, desanimado y triste , me embriagué de la pena, hasta que llegué a mi eterno punto de partida, nuestra casa, en ella impera la soledad, soledad ¡ay! maldita soledad Lolilla cuanto te añoro y cuanto te echo de menos, solo quiero desear una cosa, ponerme a andar por un camino, andar con todas las fuerzas, pero no en ninguna dirección en concreto, solamente en dirección a la nada, seguiré este camino, aunque mi vida sea solamente una continuación, si duermo es por el cansancio, si como es porque me obligan, y si no lloro es por no demostrar al mundo mi dolor, pero aun así mi dolor se mostrara en cada gota de cada lagrima, cuando por ti en medio de la noche llore, cuando no me quede más a que aferrarme, que quieres que te diga, el camino es muy largo, y las hojas de los arboles me van cayendo lentamente encima, pero mis pies me pesan, y me hacen desear dejar de seguir.
A partir de hoy daré gracias a Dios por las flores y también por las espinas, gracias amigos y familia por estar conmigo y también a los que me han acompañado en esta computadora. Se me quiebra un poco el pensamiento al recordar mi nostalgia, esa nostalgia que no se está perdiendo pero que no sé a qué lugar partirá, la volveré a tener y esto me da pena de que se pueda ir, no puedes recomponer mi alma, pero en mi corazón y mi alma quedara la amargura de haberte perdido para siempre, solo me queda algo de calma pero en mi sigue la tristeza, desesperanza, odio, soledad, apatía, llanto, desilusión, amargura, disgusto, pena, dolor, fragilidad, angustia, intranquilidad, incertidumbre, miedo, caos, molestia, nada, nada. Tener el corazón destrozado por la pesadumbre o morir de amor ya no son meras imágenes poéticas, sino también realidades. Y este es un tema recurrente cada vez que escribo aquí sobre ser más personal, cuando hablo con alguien al respecto o cuando lo pienso. Tal vez me tome el riesgo. A veces me dan muchísimas ganas de escribir y desahogarme de mis problemas, de lo que siento y pienso, de mis ideas y miles de cosas más para luego de los años volver a leerme y darme cuenta de lo que he escrito y de las cosas mal puestas en estas páginas y corregir mis errores.
Sólo se llorar con el alma y con el corazón. Es un llanto profundo y sentido pero del que nunca brotaban lágrimas cuando mi alma llora, pero cuando mi corazón lo hace brotan las lágrimas a raudales esa es la diferencia de llorar con el alma o con el corazón. Quizás por eso no siento jamás, después de haber llorado, que me hubiese liberado de lo que me lo provocó. Y llore y llore pero el mal seguía dentro. Hasta incluso llegue a pensar, en tener alguien para que me enseñase a llorar y a liberarme de todas mis penas. A veces cuando algo que duele mucho, como la muerte del ser querido, uno se pone a llorar y luego te das cuenta que sigues estando igual de mal. Por otra parte es una buena terapia para no padecer infartos, además luego, se ven las cosas con más claridad, por algo tenemos este don, hay que usarlo, cuando la ocasión lo necesito .Cuando pienso en mi Loli y me emociono saltan las lagrimas, las dejo fluir y me demuestro a mi mismo que aun tengo mis sentimientos vivos y que su recuerdo permanece en mi mente, no sé cómo es eso de aguantarse las lagrimas porque se te hace un inmenso vacío que no te deja llorar, pero solo se define en una sola cosa , el amor que por ti siento es sincero, no se qué me pasa que a veces es como si mi corazón se hubiese secado de repente y no sientes ninguna emoción solo cuando veo tus fotos o cuando me acuerdo de ti es cuando la emoción explota pero veo a las demás cosas con aire de indiferencia, nada me importa en esta vida , nada, bueno si mi Dieguito tu nieto lo adoro porque el te adora y aun siendo tan pequeño como era habla de su “yayi” como si tu estuvieras a su lado suyo protegiéndolo, a veces dice mi abuela está conmigo a mi lado, no sé lo que vera pero esas son sus palabras y las repite cuando le regaño dice mi “yayi” me defiende, te quiere mucho y no te olvida, ves no puedo pronunciar tu nombre ya estoy llorando las lagrimas son un desahogo para mí y me dejan descansar, no hay cosa más horrorosa que perder a lo que más quieres, por ese motivo se seca hasta el corazón no dejando lugar para más cariño, tu lo ocupas entero, mejor dicho te lo llevasteis contigo y aquí por eso siento ese vacío en mi interior.
Entonces pienso un poco, a veces me rio, cuando miro tus fotos con mirada tierna de amor y cariño pero sigo teniendo el corazón vacio, ese frio en mi interior de saber que nunca más te volveré a ver que todo termino cuando emprendisteis la marcha hacia lo desconocido y que mi sueño se esfumo de seguir juntos hasta que Dios no hubiese llevado a los dos, nunca te podre arrancar de mi corazón y de mi pensamiento. Tengo miedo de comunicarme con la gente, miedo a sentir a otras personas. Manteniéndolos lejos evito que otros me lastimen, pero entonces tengo que vivir con la soledad.
Para mí la pérdida de esa persona que tanto quería y quiero ha sido el causante de mi primer contacto con la soledad y cuando esto pasa los efectos son aún mayores, porque sentirlo por primera vez me desconcierta tanto que aumenta su impacto. La pérdida del ser querido nos sume en la soledad, no sólo por la ausencia física, sino por otras condiciones que llevan a ese aislamiento y que nos dejan desamparados no sólo físicamente, sino también emocional y mentalmente.
Sentirme solo, significa estar aislado. Y se puede dar simplemente por la ausencia física, ya que se pasa por un auténtico sufrimiento, en donde incluso el cuerpo sufre las consecuencias de la falta de esa persona que se ha ido. Mis ojos echan de menos verla, mis oídos oír su voz, sus pasos, incluso la música que le gustaba, sus programas de TV. Cuando esos sonidos que formaban parte de su presencia dejan de cobrar, vida se convierten en carestías y si además nos sorprenden inesperadamente, nos rompen por dentro de una forma desequilibrada, las imágenes, los olores, el tacto, ya que todos mis sentidos han dejado de tener aquello que sin darme cuenta era mi alimento vital y una de mis fuentes de energía.
Esto me separa y me aparta, me aísla, primero de mi mismo, porque no sé lo que está pasando y no lo comprendo luego, me aísla de las circunstancias en las que he sido precipitado, como si me rodeara una burbuja, creando aún más soledad, y finalmente me aísla de todas aquellas personas que antes me entendían y que de repente no me están sintiendo, no porque no quieren sino porque no pueden llegar hasta donde quiero que lleguen, en el acontecimiento más importante de mi vida. Esta es la auténtica soledad. La muerte del ser querido con el largo y desgarrador proceso, nos sume en un lento camino de superación. ¿Cuántas veces vamos a tener que superar? Me estoy preguntando. ¿Cuántas cosas? ¿Cuántas situaciones?
