RECUERDOS INSUPERABLES
Este mes de diciembre de 2007
Todo el año lo voy a resumir en pocas palabras, solo me han sucedido pocas cosas en realidad ninguna exceptuando los dos mese de Zamora con los niños el resto del año solo ha sido dolor y mucho sufrimiento por tu desaparición de este mundo, lagrimas a casi todas las horas y tus recuerdos permanentes en mi corazón. Y ahora, Loly, estoy aquí. La sinrazón te ha apartado físicamente de mi lado, pero no de mi corazón, de mi alma. Tú, que me ofreciste lo mejor de ti, tu amor, tu vida, y me enseñaste a sacar lo mejor de mí, ayúdame, ahora que estás más cerquita de Dios Te quiero muchísimo y siempre te querré. Una palabra, un gesto, un sonido, un pedazo de un recuerdo que se repite una y otra vez; cualquier cosa puede desatar el desbarajuste más abrupto. A veces resulta, un momento de desolación, náuseas y dolor en el estómago. Es un duro relato de un esposo que tiene que aprender a seguir viviendo. Si la muerte de un ser querido es siempre dura, la de la esposa es un trauma muy difícil de superares un pozo de tristeza del que es casi imposible salir. Por eso, todo mi apoyo a él y a todos los que han sufrido la pérdida de la esposa, para que puedan refugiarse en esos momentos felices que pasaron juntos, para recordar con una sonrisa a la esposa perdida, y seguir adelante. La pérdida de la esposa es tan brutal que el sufrimiento psíquico se transmuta en dolor físico y hasta se siente físicamente que el corazón duele como atravesado por un punzón. Ningún dolor es comparable a este, como tampoco ninguna felicidad es comparable Reponerse a la pérdida de la esposa, es casi imposible. Parece mentira, pero una vez emprendida la búsqueda de otra persona que se asemeje a la que se fue, es imposible.
Como ha pasado el tiempo desde que éramos unos niños y nos divertíamos con cosas muy sencillas; son aquellas cosas las que quiero recordar ahora, si comienzo a sonreír me daré cuenta que si ha pasado algún tiempo desde que era un niño, hay cosas que creemos que están superadas; cosas que creemos que están olvidadas, y que, de repente, vuelven a nuestro recuerdo con más fuerza que nunca. Cosas de las que creíamos que estábamos por encima y de pronto, nos damos cuenta de que su recuerdo sigue siendo algo insuperable que nos aplasta y seguirá siendo así mientras sigamos recordándolas. Revolviendo los cajones de mi mesa he encontrado un baúl lleno de tesoros, de recuerdos del pasado que se materializan en cada foto que voy viendo. Son cosas que creía olvidadas, pero que al mirarlas vuelvo a sentirlas en mi corazón. Lolilla te echo de menos tanto que a veces olvido que el tiempo oculta el dolor porque ya no estás conmigo. Loly te quise y te quiero por eso tu partida me hace tu ausencia y recordare siempre con dolor y pena. Me gustaría saber cuál es la diferencia entre el pasado y el presente porque cuando algo es recordado ¿Qué es presente o el pasado? Y ¿Cuál es límite entre lo que estamos viviendo y lo que recordamos?
El sufrimiento forma parte inseparable de nuestra vida. Está en nuestra naturaleza. Sólo existe un estado en el ser humano en el que no hay sufrimiento, igual que no hay placer, ni amor, ni odio, y ese estado es la muerte. Por mucha suerte que tengamos, siempre vamos a vivir etapas mejores y peores: si no hay grandes motivos para sufrir o para gozar, nos conformaremos con los pequeños. Buscar esa “felicidad” que tan de moda se ha puesto, empeñándose en desterrar el sufrimiento y encerrarnos en un superficial mundo de placeres, sólo sirve para no aceptar el sufrimiento cuando llegue y no poder sobrellevarlo. Jamás he dicho que la felicidad sea fácil de alcanzar en la adversidad y en el sufrimiento cuando has perdido a un ser querido. Sólo he dicho que es posible. Sin duda, el precio es alto, pero aquellos que nos negamos a hacer el esfuerzo de resistir, lo pagaremos aún más caro. Si la herida es demasiado grande, será una agonía. “Vivir es ir muriendo y nacer es empezar a morir”.
A veces me sacuden temblores, lloro a menudo, estoy muy agitado y parece que voy a desmoronarme, mientras sigo dando vueltas a la muerte de mi esposa y al dolor que me ha generado. Pero entonces pienso en todas las personas que están sufriendo en este planeta en este mismo momento, y en todas las que han sufrido en el pasado, e inmediatamente me invade una pequeña ola de paz y calma. Ya no estoy solo. Ya no soy el único que sufre. Me siento muy cerca de todas esas personas, como si todos nosotros formásemos parte de una misma e inmensa familia.
El sufrimiento se da cuando perdemos algo material como es la pérdida de la compañera que tantos años hemos compartido juntos o espiritual, por el sentido de la pertenencia o propiedad que nos formamos de todo aquello que tenemos o amamos. El sufrimiento es un mecanismo natural del hombre mientras cumpla su función de despertar nuestra conciencia, de nuestra realidad. Pero al igual que es peligroso una herida del cuerpo que no sana y que no nos ocupamos en atender y que puede degenerar, así el sufrimiento del alma, no debe ser repetitivo en el grado o nivel de intensidad permanente, pues puede degenerar en una enfermedad del alma mucho más grave. Por instinto de conservación cuando hemos perdido algo muy querido muy amado, la mente nos permite sentir el sufrimiento a flor de piel, pero después ejecuta su mecanismo de adormecimiento de la herida emocional para que sane, pero siempre queda esa cicatriz que nunca se cierra. Más si yo me empeño en revivir consciente o inconscientemente ese daño, puedo provocarme una lesión en el espíritu mayor del que debía ser. El dolor y el sufrimiento están mu asociados y es muy difícil separarlos.
Si mi corazón hablara, te diría lo que siento, cuando acostado en nuestra cama, estoy sumido dentro de mis pensamientos, recordándote, por lo que fuiste en el pasado y aun representas en el presente para mí, no existirían lágrimas de tristeza y dolor que se derraman lentamente y corren por mi rostro ahora en silencio, sino de alegrías de estar juntos los dos, podría recordar en el tuyo, todo lo vivido y sentido en la piel, durante tantos años juntos, si hablara mi corazón le quitaría las palabras para decirte que aun te sigo queriendo y cueste lo que cueste lo haría callar. Nadie se imagina el dolor que llevo dentro de mi corazón,, el llanto es una manera de desahogarme y ahora mismo al mediodía estoy llorando por ti por tu ausencia porque no te voy a ver más , porque todo la vida es una mentira, siento que mi dolor me haga decir barbaridades pero a veces es mejor decirlas que hacerlas ya que estoy en un callejón sin salida y no se cual será la verdad, siento que no deseo vivir, que me da igual morir hoy que dentro de unos minutos , pero tú ya estás en el cielo y m estás viendo que no puedo seguir así, que Dios me perdone si existe y si no perdóname tu por no haberte dicho más veces que te quería, ahora lo estoy pagando caro, la vida es un cumulo de bobadas y si te viene bien vale pero si te sucede una tragedia como nos ha sucedido a nosotros ya la vida se ha terminado para aquel que se va y para el que se queda en este caso para mí que se ha terminado todo alegría, risas y esperanzas , todo se ha ido con tu muerte.
La ansiedad es una emoción. Es una reacción de tensión por una causa como la muerte de un ser querido. Te trae nerviosismo, inquietud, tensión. Es como si se te hubiera prendido en algún momento una alarma, pero que se activa cuando recuerdas a la persona desaparecida, mi ansiedad se caracteriza por manifestarse por medio de palpitaciones, taquicardia, sudor, dolor de corazón a veces e inquietud en general. Cuando las preocupaciones persistentes y reales se convierten en una forma habitual de enfrentar situaciones de la vida diaria, entonces estoy sufriendo de ansiedad. Me he aislado socialmente, no me doy cuenta de lo que estoy padeciendo o minimizo los síntomas que estoy teniendo y paulatinamente me voy recluyendo y termino no saliendo de casa.
Siento que me han robado la vida, que he perdido mi alma y estás destrozado y agotado por culpa de tu ida al otro mundo, si es que lo hay. La amargura llena mi casa. No soy capaz de expresar lo que uno siente, hoy podría decir todo lo que me hacia vibrar, lo que me hacía reír de ti. Pero no puedo expresar todo lo que me hace llorar, lo que me hace dudar y lo que me hace dormir, cuando siento que los puños de la mano se me cierran y el pecho se me hunde hacia dentro, no puedo seguir mirando tus fotos, porque quiero dejar guardado mi secreto, mi tesoro, que fue tu vida. La alegría la entregue toda ¿pero a quién podría abrir y entregar mi dolor? ¿Quién podría acariciar mi alma y llevarme hasta ese jardín encantado donde estas tu? Me quedé sin palabras, sin sentimientos, ni movimiento, se esfumó todo, me quedé sin nada. Me lo robó el cielo, a quien rogué que te devolviera a mi lado pero nadie escucho mi plegaria.¡¡ Dios mío, Dios mío!! Porque me la quitasteis tan pronto, ¿Por qué? Es que no te ha dado lastima de dejar a un hombre sin su compañía y con solo su sufrimiento y su dolor que dura ya más de dos años, se que las lagrimas y el sufrimiento serán mi destino.
Sueño contigo como en cuento de hadas, sueños que nunca se harán realidad, tengo angustia, esa es la palabra precisa, necesito un día de nada un día para equilibrar la balanza y entender las cosas que me pasan, pero es necesario, yo sé que soy complicado y lo acepto, pero hay tantas cosas que me gustarían cambiar porque nada es perfecto sería tan feliz pero no puedo y por eso me quedo con mi angustia, con lagrimas en mis ojos mis manos escriben lo que mi boca calla, no encuentro la salida por más que busco y busco estoy atrapado en este sufrimiento, te extraño con añoranza y no pierdo la esperanza de otra vez volverte a ver. El mundo el de los sueños, es un lugar mío y solo mío, que construyo a nuestro antojo, donde solo estás tú la persona que quiero y solo pasa lo que deseo. No quiere decir con esto que debo vivir en un mundo de sueños, no; lo interesante del mundo real es que se puede y se debe buscar los sueños, quien deja de soñar, deja de vivir. Vivir la realidad y soñar, eso es lo que debo hacer, siempre, trabajar en la realidad para construir los sueños, que los sueños sean realidad algún día, por eso deseo que mis sueños sean realidad pronto, porque en mis sueños siempre estás tú. Mi sueño es una puertecilla escondida en el más íntimo y secreto espacio de mi alma. Mis sueños son desahogos emocionales, los sueños son recuerdos del pasado. Siempre recordare que lo importante no es que olvide al ser querido si no que tengo que aprender a recordarlo con mas amor que dolor.
Poco a poco, a medida que pasa el tiempo la realidad va emergiendo, la pérdida se hace más presente y me siento más tristes, desesperanzado, solo, culpable, y sigo estando muy enfadado, todo a la vez. El dolor también se vive físicamente: siento un vacío en el estómago, un nudo en la garganta, ardor en el abdomen, el corazón está partido. Es normal que no pueda concentrarme en nada, que sea incapaz de leer el periódico, que cualquier noticia me intensifique el dolor, y que si experimento esas sensaciones es porque estoy vivo, soy humano y he amado y la sigo amando. Escuchamos muy a menudo el mensaje de que nunca paramos de afligirnos y de que nunca superaremos nuestra pérdida. Cuando no tenemos ninguna herramienta para superar el dolor y cuando el mundo trata de callarnos, la pena se hace más larga. La creencia que nunca nos recuperaremos de una pérdida puede convertirse en una profecía, si dejamos que así sea. Cuando creemos que podemos recuperarnos, lo hacemos. Es importante confiar que la pena no durará para siempre. Creí que me afligiría para siempre cuando mi esposa murió. Mantengo el dolor vivo por dos años y medio años y creo que no tendrá fin. No sé cómo detener mi dolor. La pena que persiste por años puede mantenernos viviendo en el pasado; evitando amar a la gente que todavía está viva. El dolor me endureció, tuve temor de volver a confiar. No importa cuánto dolor podamos sentir hoy, debemos recordar que la pena no es temporal. Podemos acabar el llanto y expresar todos nuestros muchos sentimientos relacionados con esta pérdida. Podemos encontrar en nosotros mismos el valor de recuperarnos y de sanarnos. Podemos comenzar a vivir pero ya nunca amaremos como se amo a la persona que convivio conmigo tantos años y que tanto quise en vida como te sigo queriendo, jamás tendré a otra mujer a mi lado, porque jure que ella sería mi único amor hasta que la muerte nos separara y a pesar de esa desaparición sigo amándote como el primer día que te conocí. Ya ha pasado mucho tiempo desde que te perdí para siempre y han ocurrido muchas cosas unas buenas y otras no tanto y algunas que no quisiera recordad. No sé qué me pasa, siento como si ya no existiera para nadie, me cuesta escribir, tengo miles de palabras sueltas en mi cabeza sin poder unirlas. Tengo miedo, la soledad, su frío me ha envuelto, me siento atrapado, débil, vulnerable. Miro a mi alrededor y solo hay cuatro paredes, sillas vacías, y nadie a mi lado, todos están ocupados en sus vidas y yo? que hago solo, sin tener a quien amar, sin tener a quien escuchar, a quien abrazar. A veces siento que el pasado vuelve, convertido en su peor forma, el túnel, el hoyo, la tristeza, oscuro, frío. Ojalá esta sensación de vacío se vaya de mi vida, esta sensación de tener tanto para escribir y no saber cómo, se vaya, tengo frío, frío y mi alma y yo estamos aquí, solas. Solas, Soledad, feas palabras para alguien que las conoce muy bien es la soledad en la que uno cae, porque ha elegido algo, sin saber que la soledad es esa fiel compañía, anoche como tantas noches la soledad me invadió. En sueños, pedí que vinieras, que acariciaras mi rostro, que tomaras mi mano. Pedí por tu presencia, por tu voz, pero la soledad, esta vez llego con maletas, no quiere volver a partir y esta vez quiere quedarse. Cada noche al cerrar los ojos, pienso en ti, aunque no quiera, tu imagen, tus ojos aparecen frente a mí, y siento menos frío, siento el eco lejano de tu voz, que me pide que me acerque, pero como hacerlo, si estas tan lejos.
Cosas de la vida, a los últimos dos años han transcurridos sin estar tu he intentado "Empezar de nuevo", suena tan sencillo. Pero cuesta tanto, imaginar o mejor dicho imaginarme, llegar a mi casa, ver la sombra de tu cuerpo recorriendo cada lugar de nuestra casa, el perfume de tu piel, sabiendo a ciencia cierta que no vas a volver. Que dolor, siente mi alma. Empezar desde cero, eso intentare, ya sin ti a mi lado, y sin tu mano para acompañarme, no creo que lo logre, pero quiero intentarlo con tu ayuda, porque hasta que Dios se acuerde de mi esto será un sufrimiento continuado día a día semana tras semana y año y años tras año, y cuando lo logre se que tú me esperas allí como siempre lo hacías cuando salía algún sitio.
Desde mi alma, es lo que intento, escribir desde lo más profundo de mí y compartir con todos, mis sentimientos, esos que no se pueden ocultar, que se llevan a flor de piel y que conmueven, ese momento que era especial porque tu mano, estaba junto a la mía. Estoy cansado, muy cansado, pero sé que no lo voy a superar tal vez mañana, pero hoy me siento así, HOY QUIERO GRITAR que la soledad es una enfermedad o peor que eso, porque el dolor se me hace eterno y aunque parezca mentira , nunca me va a matar me siento condenado a este sufrimiento
