MI "YAYI"
Estamos a principios de Abril del 2009 y hoy al ver a mi nieto mas pequeño, Dieguito, le he pedido un vaso de agua me lo ha traído, me he acordado de la película "El Lazarillo de Tormes" aquel chico que acompañaba al ciego a todos los sitios, pues con mi nieto me pasa igual me acompaña me trae las cosas por las noches duerme conmigo me abraza y de vez en cuando me pasa su manita por mi cara y si ve que esta mojada me limpia y me dice en voz baja no "llores abuelo que la Yayi esta aquí a nuestro lado y se pone triste si te oye llorar", Por esta época, mi nieto, aun tenia 5 años, por lo que me daba un poco de autoridad en la materia. El inexorable paso del tiempo, le dio a él mas aptitudes y a mi no me las quito, pero no evolucione a la par, yo hacia ya muchos años había que estudie informática en la Universidad de la Laguna (Tenerife) pero como todo en este mundo la informática ha evolucionado a pasos agigantados y aquellos que estudiamos en su día no hemos quedado retrasados en su evolución.
Sonrío cuando recuerdo una expresión de mi nieto, que este verano de repente, jugando y haciendo castillos de arena en de la playa, me espetó: ¡Yayo, qué bonita es la vida! ¡Te quiero mucho! Vaya frase, Me quedé atónito, a la orilla de la bonita playa de Las Teresitas (Tenerife), por cómo se expresaba mi querido y pequeño Dieguito. Mi nieto pronto cumplirá seis años. El habla con claridad. Además, habla con la mirada de sus bonitos ojos azules y con la expresión de todo su cuerpo. El dedo índice de sus pequeñas manos apunta hacia donde se dirige su mirada, y al mismo tiempo pronuncia un par de frases cortas que me embelesan. Después vuelve la mirada hacia mí para preguntarme si le he comprendido.
Vosotros, los chiquitos, y nosotros, los mayores, hemos hecho un pacto. Vosotros nos dais vuestro candor, nos ilumináis con vuestra gracia, y nos prestáis la ingenuidad que a nosotros nos falta. Nosotros, más fuertes, os damos nuestra protección, alimentamos y vestimos vuestros cuerpecitos frágiles, os damos nuestro calor y os arropamos también con nuestro amor, con un amor vivo e intenso como el que tú, Diego me muestras cada día con esas cariñosas frases.
Podía seguir hablando horas y horas de mi nieto mas pequeño, pero resultaría empalagoso y creo que con estas pocas líneas que he plasmado en esta pagina son suficientes para ver como es, con el cual paso muchas horas ya que sus padres trabajan y me tengo que hacer cargo de el desde que sale de la escuela, lo voy a buscar a el y a sus hermanas y se quedan en casa hasta la llegada de sus padres.
Lloro porque la felicidad que se fue contigo, lloro porque siento que no estas, que abandonasteis este mundo una terrible noche del mes de junio del 2005, próxima a tu cumpleaños, lloro porque todo me recuerda a ti, lloro porque estoy solo, que hacer cuando la persona que me puede parar de llorar es la que me hace llorar, lloro porque te quiero lloro porque te extraño lloro porque me faltas tu, lloro porque me haces falta lloro porque estoy sufriendo, lloro porque te quiero lloro porque te extraño, lloro porque mi corazón sufre, lloro como si llorar me sirviera para que regreses, lloro porque te quiero, lloro porque mi corazón sufre, lloro porque te sigo queriendo.
Te extraño, te lloro, te recuerdo, no soporto el dolor de tu ausencia, son sensaciones que sentimos cuando perdemos al ser querido, no son solo palabras. Son sentimientos que surgen con el dolor de extrañar lo que he perdido. Y el dolor de la pérdida me traspasa el corazón en la misma medida de la fuerza del ser perdido. El llanto brota en mis ojos y recuerdo cada momento compartido. Me siento triste, no quiero comer, no puedo dormir, creo morir a cada instante. Mis sentidos se amplifican de nostalgia y los perfumes, colores y sabores evocan lugares, tiempos, circunstancias, presencias que hoy me laceran el alma por su ausencia, solo me queda tu en mi corazón, ahora me consuelan tus fotos, la soledad me parece eterna. La vida después que la esposa ha partido nos marca a los hombres con mayor fuerza, quedamos desamparados, a veces encuentro un gran consuelo en tus recuerdos.
En noches como la de hoy uno tiene dos opciones: llorar, maldecir y tirarse de los pelos lamentándose de haber perdido la oportunidad de mi vida no haberte dicho tantas y tantas veces que te quiero que eras lo mas importante para mi, sin embargo te lo decía con la mirada, creo que siempre me has comprendido y también creo que muchas veces las palabras sobraban.
Hoy aquí en la penumbra de nuestra habitación, envuelto en llanto y melancolía, lleno de un profundo dolor, mirando tus fotos contemplaba tus hermosas arrugas, tus hermosos cabellos blancos, recordando la bendición de los años compartidos junto con nuestros hijos y nietos que tanto amasteis y cuidasteis. Para mitigar tu ausencia, la gran perdida de mi vida, aun recuerdo que con tu vestido blanco te entregasteis a mí, con gran dolor y pena pero lleno de orgullo de poder haber mencionado tu nombre: "Loly", querida esposa, mi amiga, mi mujer.
Estoy recordando que el día 8 de este mes de abril en el cual estamos 2009 me dio tan tanto dolor de estomago que no podía resistir, me acorde de cuando tu estabas aquí a mi lado y eras la que me cuidabas, lo mismo que yo a ti, pero esta vez solo, completamente solo, me tuve que apañar como pude y fue tan intenso que llame a tu hijo Manolo y me llevo a Urgencias estando casi dos horas en la misma y después de ese tiempo ya con el dolor pasado me dieron el alta Manolo me trajo a casa y no pude dormir toda la noche devolviendo, hasta que sobe las ocho de la mañana parece ser que eche la ultima bocanada y todo quedo en un silencio sepulcral, me acorde tanto de aquella noche en la que a ti te paso lo mismo pero no resististeis y te fuisteis de mi en un abrir y cerrar de ojos, no pude hacer nada, muchas veces mientras entraba en baño me acorde de esa maldita noche, implore tanto, pero nadie del cielo me hizo caso y me dejaron huérfano de ti de tu cariño, de tu compañía y solo quedo en mi cuerpo una gran soledad que ya no soy capaz de llenar con nada.
Esto me parte el alma, no puedo negar que la muerte es dolorosa pero a la vez tan normal que es completamente injusta y lo peor es tener que aceptarla y sobrevivir que siempre hay un nuevo día porque luchar y dar ejemplo a los hijos y nietos y que ellos comprendan que aunque su padre sufre la desaparición de su madre ellos deben de seguir su camino y cuidar de la familia que han formado y que tengan en cuenta el amor compartido durante toda una vida y que perdura por siempre y jamás olvidare los hermosos y gratos recuerdos que me han quedado de ella mientras viva.
En esta noche de primavera siento que necesito escribir sobre ti en esta pantalla en blanco para poder conciliar el sueño. Dormir, rendirse. Pero no me puedo dormir sin antes sacar lo que llevo dentro. No puedo. A estas horas en que el silencio es total en nuestra casa, mis dedos se deslizan por el teclado con escasa fluidez. Pero necesito escribir. El inquietante silencio de la calle entra por nuestra ventana y me golpea en la cara. Cuando me atasco, me asomo al mundo exterior. Nada. Ni el más mínimo rastro de vida humana en las ventanas ajenas. Persianas bajadas y luces apagadas. A lo lejos, una joven pareja se despide en un portal. Sus caricias y gestos iluminan por un instante la triste oscuridad de mi vida. Ajenos a mi indiscreta mirada se abrazan como si el mundo se fuera a acabar mañana, quizás, Recuerdo algo que un día en una ocasión me dijisteis: "Bésame como si fuera la última vez". Y lo hice. Con el tiempo he comprendido que todo debería hacerse como si fuera la última vez, besar, bailar, jugar, reír, llorar, abrazar, querer, soñar. Todo. Quiero escribir, si, pero todo y nada. Todo lo que me arde en el pecho. Pensamientos sin conexión, sin relación alguna. O quizás sí. Solo una cosa: últimamente lo hago todo al revés. Aquello que creía verdad es mentira. Todo lo que daba por sentado, ahora se tambalea. Se difumina. He perdido el rumbo y navego hacia donde me lleve la corriente. Acuden a mi mente, en este mismo instante, aquellas promesas que escribí y que prometía cumplir. Y así fue. Solo cumplí una, la de llevarte todas las semanas flores a tu nicho. El 2008 se fue de mis manos sin poder cumplir la promesa de volver a Arcila (Marruecos) donde nos conocimos nos enamoramos y nos casamos, también se me fue la de ir a la Ermita de Candelaria y ponerte un vela, pero si Dios quiere este año si cumpliré mis dos promesas que te hice, volver Arcila e ir a Candelaria.
Tengo miedo de despertar a menudo a media noche por esta maldita tos que siempre he tenido, ella cuidaba mi pecho hasta esconderlo, entre sus brazos y su olor. Alzo la vista: la cama, los libros que siempre leíamos, antes de dormirnos, los CD de tus canciones, tu foto con tu hermano, la rebeca colgando de la puerta, le tele sin voz. En la pantalla un anuncio de coches. Y pienso. No me gusta conducir solo. O al menos me gustaba ir contigo en el asiento que esta a mi lado, en el que siempre creo que ibas con la atenta mirada al tráfico y que no sobrepase el límite de velocidad, tus tirones en el brazo me lo recordaban. Ahora prefiero que vayan en el asiento de atrás así no se ven mis lágrimas. Cuando llevo a mis nietos conmigo no soy yo el que conduce, es un tipo en tensión que intenta no cometer ni un solo error, ni un solo descuido para que ellos se sientan seguros y piensen: "Mi abuelo que bien conduce". Hay algo de lo que estoy seguro: siempre hemos querido vivir cerca del mar. De un mar, no importa cuál. Sea el que nos vio crecer o sea otro. Un horizonte infinito. Sin barreras. Sin topes. Sin límites. No pido demasiado. ¿Creo?
Me he quedado con el corazón encogido y una melancolía o nostalgia, al acordarme de tantos y tantos recuerdos que están en mi mente durante nuestra vida en común porque después de tu marcha, ya no hay recuerdos solo, penas y dolores. Las calles están llenas de gente, la ciudad están llenas de luces, el mundo parece que se para por un tiempo en nuestra rutina para volver a ser niños otra vez y creer en historias lejanas de personajes que nos traen ilusión y sensaciones diferentes a las que pueblan nuestra vida diaria como son el deseo de la familia, de estar sentados alrededor de una mesa hablando y hablando horas y horas.
Miedo a la debilidad, a la necesidad de ese calor humano que no tengo cerca, miedo a la ausencia del ser querido, miedo al espacio que se hace más grande con el tiempo miedo a la impaciencia, perdido estoy en un mundo que no es mío, miedo a dejar con tu dolor a los que me acompañan, miedo al darme cuenta que mi vida no es ya mi vida, miedo a quererte cada vez mas, miedo a soñar contigo, miedo al despertar y no encontrarte, miedo a permanecer en este estado que ya no distingo sueño de realidad, miedo a no tener ganas de seguir con la esperanza de volverte a ver, miedo a tener miedo, pero, me gustaría quererte cada día un poco más.
Por que puedo soñar, siento que me pierdo entre los besos de tus labios y te siento aunque no estés, te siento tanto que tengo miedo el despertar, esto es la vida, sin miedo no se vive, todos tenemos miedo y eso es lo que nos hace valorar lo que hemos tenido y que lo hemos perdido.
Comenzó la noche anterior a esta del día 12 este mes de abril de 2009 y me fui a dormir, tuve un "sueño" muy extraño ya no lo recuerdo muy bien, fue hace dos días pero sí recuerdo muy bien que fue extraño aparecía dentro de nuestra casa y estaba todo oscuro recorría los pasillos y sentí que realmente estaba ahí en ese mismo instante en que dormía si, algo muy extraño y absurdo
