LA DEUDA
Estamos terminando el mes de septiembre del 2009 y de esto ya va hacer casi 5 años Cuando alguien querido muere uno queda como en deuda. Siempre falta algo por decir y sobra algo ya dicho. Ese día que tú te fuisteis no podía contener las lágrimas, pues era un sentimiento horrible de impotencia en que me parecía que todo era mentira. Pero, por otro lado, sabía que no lo era. Fueron unos minutos malísimos, pero poco a poco me iba calmando. Algo dentro de mí me decía que no me preocupara, que te habías ido a otra vida mucho mejor que esta. Que al fin y al cabo, algún día debía llegar ese momento; que si Dios te había llamado, sería por algo. Todas estas afirmaciones junto con un sentimiento de tristeza recorrían mi cabeza a grandes velocidades.
Las lagrimas, los sentimientos son iguales en todos los seres humanos. Eso es lo que intentó transmitirme mi Loly. Todos los seres humanos sufrimos de la misma forma. Hoy tú te encuentras más cercana de mi corazón que nunca, de todas formas me siento muy feliz de poder estar un trocito más cerca de ti. Te queremos y siempre estás en nuestros pensamientos.
Sin más y sin lograr entender cómo sucedió seguí caminando a casa, fui como todos los días a buscar el pan, mientras tanto trataba de explicarme a mí mismo que iba camino a casa y que todo estaba bien, que yo aun estaba vivo y que era mi esposa Loly la que ya no estaba en este mundo; fue entonces que reduje la velocidad en cada paso que daba hasta que me detuve por completo frente al edificio donde vivo, lo miré durante varios minutos pero no lograba asimilar que debía entrar en él, me sentía en un lugar desconocido y perdido en mi memoria, buscando recuerdos que puedan mantener viva una imagen de alguien que ya no lo está.
Siempre siento cierta extraña sensación cuando escucho hablar de la muerte, siempre me causa mucha tristeza y el solo pensar que a un ser querido mío le ha sucedido, estoy hablando de mi esposa Loly me hace sentir impotente, siempre llega un momento en el que la muerte de un ser querido, nos hace reflexionar sobre la brevedad de nuestro paso por este mundo. No quiero vivir más, desde hace más de 4 años vivo una terrible pesadilla que no termina. Cuando tenía tan sólo 70 años pasó lo inimaginable, mi esposa murió de un infarto, que me desgarró el alma y convirtió mi vida en un infierno que cada año que pasa se torna aún más oscuro, ya no puedo más, no duermo, como poco, no tengo paz, a veces me siento culpable, impotente. Sólo las pastillas me tranquilizan pero vuelvo otra vez a lo mismo, me siento en el suelo, vencido, derrotado de seguir con vida, porque ella era la única existencia de mi vida ahora no soy nada, un ser que ni come, ni duerme y las lagrimas afloran a mis ojos nada pensar en que ahora estaríamos los dos juntos, aquí en nuestra casa con nuestros nietos, pero solo me queda el consuelo de vivir para ellos.
Pienso que el resto de mi vida va a ser muy amarga. Me alegra ver a los demás felices y dichosos y me pregunto porque me toco esta vida al final de ella, me siento vacio, ni siquiera me quiero a mi mismo, me siento el ser más horrible que Dios haya podido crear, no duermo en la noche, me siento muy mal, No podemos andar por la vida llorando o tratando de hacer diferentes las cosas a como las estamos viviendo. Pero estamos tan tristes y tan desoldadas con nuestra vida que no sabemos de dónde sacar las fuerzas y pedir ayuda. Estar así no es bonito, es muy desolador, sentimos que no merecemos la mala vida que llevamos, pero nadie nos puede ayudar, solo Dios y en parte nosotros mismos, amanece otro día, y nada ha cambiado. El mismo paisaje, el mismo dolor de tener que despertar creyendo que podía seguir durmiendo toda la eternidad y seguir con la absurda vida que desde hace más de 4 años me ha tocado vivir.
Sabemos que la vida es dura, pero la amargura no es la solución, a cada uno de nosotros nos es dado un calvario cuando menos lo esperamos y es proporcional a nuestro poder de sufrimiento, gracias por todo querida esposa y descansa donde quiera que estés. Te echaremos de menos e intentaremos seguir tu ejemplo. Pero permíteme que hoy no deje de pensar en que: ¡que dura es a veces la vida! es así, es la vida que siempre nos pega un poco a algunos más que otros, pero nos pega y muchas veces nos agarra desprevenidos, recuerdo a esta gran mujer, como una luchadora, de buen humor y seria hermosos que todos los que la conocían la recordasen.
¿Quién no ha llorado diciendo un adiós al ser querido, quién no lleva esa herida en el corazón, que ni el paso del tiempo, han podido aplacar su dolor? Quien no ha creído una noche soñar y tan solo era un sueño de la cruel realidad y por un instante querer no despertar, nada me puede hacerte olvidar, el vacio que un día dejasteis en mi y allá donde estés y me puedas oír mis letras son para ti, no se cantar si supiera te cantaría para que desde el cielo me oyeras, asoma a mi ojos un brillo fugaz cuando pienso en que tu ya no estas
Recordando lo que antaño compartimos, esos besos, esas caricias, dejando tu ternura en mis brazos y rodeándote con ellos para poder sentirte lo más cerca posible y jamás olvidarlos, aquí expongo mis sentimientos, la alegría y regocijo, el llanto y la melancolía, que en esta vida, estoy llevando, aquí pongo lo que mis sentimientos quieren decir, a veces, queriendo gritar, o a veces, como el susurro, por ultimo, aun que se que no eres el primero, querido lector, te agradezco por el tiempo que tomaras de tu vida, en mi escritura, y por conocer, parte de mi vida.
Pasando noches sin encontrar tu aroma tu recuerdo sé que no basta y conformarme debo, pasa la noche y creo encontrarte en sueños, desespero y entierro mi ilusión, mi deseo, la noche va cayendo y el frio empieza a aparecer ella ya no estás aquí, no me sostienes y estoy en entre la nada entre la bruma de mis pensamientos que se van y yo solo sigo con mi vacio, este que dejasteis sin tiempos sin días.
Compartimos las horas en la cuales éramos solo uno, compartimos los besos y las caricias fortuitas, compartimos el corazón la mente y los pensamientos, compartí tus manos y tus miradas, tus ojos, tu voz, el pedacito tuyo en el cual me arrinconaba y te adoraba, si eso también fue compartido tu regazo y un poco de amor, gracias por haberme compartido contigo te sigo queriendo. Solemos olvidar que el tiempo pasa de distinta forma para cada uno de nosotros y, para mí, cuatro años son muchos años y más aún para mí debilitado corazón. Corazón enfermo de tanto quererte, por tanto cariño, por tanto compartir contigo más de 50 años de nuestra vida, para vivir durante aquellos años y regalarme una de las mejores y más bellas compañías de las que he podido disfrutar en toda mi vida.
Recuerdo nuestros reencuentros. Recuerdo nuestras conversaciones, sentados los dos en el sofá. Recuerdo nuestros paseos por las tardes, cuando la noche ya se adivina y el Sol desaparece en el horizonte.¡¡¡Recuerdos tantos y tan bellos, ahora que te has ido!!! Ahora, cuando solo soy una herida abierta, que llora de forma continua tu pérdida, sólo el escribirte estas palabras logra aminorar levemente el dolor que siento. Sé que volveremos a vernos. Sé que ya estás junto a Dios, disfrutando de un cielo azul. ¡¡¡Me quedaron tantas cosas por decirte!!!¡¡¡ Tantas caricias para darte!!!¡¡¡Son tantos los susurros y las risas que me quedaron y atesoro dentro de mí para regalarte cuando volvamos a encontrarnos!!! Disculpa el no haberte sabido dar, ni podido dar más de mí. Gracias por todo lo que me has dado. Gracias por haber existido. Sé feliz. ¡Te quiero tanto! Y no te digo adiós si no, hasta luego.
Y llegara el momento de tan ansiado encuentro y nos fundiremos en un abrazo y olvidare todas las penas que he llevado como una condena en este mundo después de tu marcha, cada noche, espero que todos se duerman para poder llorar y desahogarme, siento miedo, mucho miedo, pero no un miedo a la muerte sino a que no la pueda volver a encontrar. Yo nací para hacer feliz a una persona hasta la hora de su muerte, y lo cumplí. Tenía la necesidad de contar esto y que alguien me leyera, solo para que alguien sepa de lo mucho que estoy sufriendo. No sé con qué fin, pero he sentido una necesidad de dejarlo plasmado en estos folios ya que nunca me gusto comunicar mis sentimientos ni mucho menos derramar una lagrima frente a alguien.
Que voy a hacer, pues escribir en verde el color de la esperanza, esperanza de encontrar un camino, una ilusión un porque una razón para seguir viviendo.
a veces me pregunto porque la vida es tan dura y difícil? y porque para algunas personas es más fácil, ¿qué puede influir? hay una línea de vida, que hagas lo que hagas ,todo resulta duro y difícil, que cuando una semana las cosas te van más o menos normal, levantas el ánimo y a la semana siguiente te llevas un batacazo, y vuelves a caer, luchas, te levantas y otra vez vuelves a caer, me pregunto por qué a veces pienso en el refrán "hay quien nace con estrella, yo desde luego desde hace cuatro o más años resulte estrellado" y haga lo que haga, lo intente como lo intente, mi vida es una carrera de obstáculos ¿y qué pasa? que con la edad los obstáculos son más difíciles de saltar te faltan fuerzas. ESO ES LO QUE ME ESTA PASANDO A MI, y a veces pienso que ya estoy cansado de correr y que necesito descansar.
La esperanza no es más que un camino. Dicho así, parece un comentario un poco ligero pero, analizado, tiene su sentido. La esperanza se refiere a lo que deseamos y necesitamos. Es el premio que queremos conseguir, mi premio sería volver a ver a mi Loly. Todos conocemos la sensación de estar en un pozo profundo y sentir que no hay esperanza. Aunque, la experiencia de sentirse sin esperanza es algo que todos compartimos, la lucha es consigo mismos, con mis emociones, o con la depresión. No importa lo difícil que sean mi lucha siempre hay esperanza.
Digo lo que siento, hago lo que pienso, doy lo que tengo y no me arrepiento, no me limito por lo que digan, se lo que quiero para ser yo mismo, y si no llega lo que espero no me conforme, jamás me detendré.
Quiero darle las gracias a todas las personas que me han dejado comentarios también gracias a todos aquellos que no pudieron subir un comentario y me lo enviaron a mi correo o me dejaron mensaje, muchas gracias por tomarse la molestia de leer estas páginas, mil gracias por sus opiniones y su apoyo gracias a todos de corazón.
Déjame pensar que mi destino era estar a tu lado, déjame contar nuestra historia de amor, se me ocurren tantas cosas, y no me detendré jamás, hasta que algún día de estos volvamos a ser felices, de todos los sentimientos el de sentir la necesitado de tenerte a mi lado, Lolilla, como en estos momentos. Abrí los ojos. Estaba sentado frente a la ventana de nuestra habitación mientras a lo lejos, una débil franja celeste anunciaba que se acercaba la mañana; me había quedado dormido mientras recordaba todo y aun podía sentir esa pesadez molesta en el corazón. Me incorpore un poco frotándome los ojos con los dedos para tratar de espabilarme.
Mis lágrimas rozan mi cara. Lágrimas de llanto, en silencio, olvidadas, lágrimas en forma de lluvia, lágrimas que no se ven o no se quieren ver. Para mí este no será un año más, sino uno menos. Mi mayor tesoro se lo llevo Dios. Y llegará un nuevo año, y una vez más abriré mis ojos, me detendré sobre mis propios pensamientos, y recuerdos. Si no volviera abrir los ojos mañana, estaría haciendo lo mismo que estoy haciendo ahora, levantarme, aun cuando el silencio en nuestra casa ya es sagrado y sentirme el único ser humano que espera pacientemente volver a verte, porque la noche al no estar tú me envuelve, con su fría humedad y me concentro en el silencio de nuestra casa esperando y sigo esperando con una paciencia como el santo Job, es más bien una apreciación personal, pero mis oídos perciben tu voz clara y nítida.
Si no volviera a abrir los ojos mañana, habría una diferencia, sólo una, en lugar de estar escribiendo estas páginas no habría ningún destino concreto, ni siquiera para los dos esto quedaría cerrado como se quedo el día anterior, sin terminar y solo que estaría buscándote por el cielo, se que esta noche soñé algo hermoso, pero no puedo recordar, que, siempre me sucede lo mismo cuando sueño contigo, porque nunca se sabe cuando se partirá de este mundo y mucho menos que nos falto por hacer, la vida es un abrir y cerrar de ojos. Hoy día 2 de octubre del 2009 me siento solo y desolado por no tenerte a mi lado me siento vacio y triste las lágrimas pugnan por salir de mis ojos, necesito tenerte a mi lado para sentirme vivo, algunas veces me siento así solo hay que resignarse ya que la persona que quiero no está en este mundo, solo vivo de su recuerdo.
