SE MI ANGEL DE LA GUARDA
Que quieres que te diga, querida Lolilla, ya estamos casi a mediados de octubre de 2009, si, ya te lo he dicho todo, hoy me salen pocas palabras, solo llorar y llorar por ti, sé que no tengo ninguna alegría más bien penas y sufrimiento, así llevo ya casi 5 años sin volver a verte, pero si fuera verdad que te volviera a ver todo lo daría por bien merecido, ante tu reencuentro, se que estas ahí en el cielo, desde el que me ves, y que ves como sufro tu ausencia , nunca pensaba en la vida quedarme tan solo como me he quedado, ya no te hablo de nuestra casa, porque en tantas páginas como te he escrito te he dicho como es ahora, solo silencio y soledad, después más tarde sobre las cinco viene Dieguito tu nieto que me alegra un poco este día y los que vengan, los fines de semana ando como sonámbulo por el interior de ella, todo es silencio todo es soledad, no se oye ningún ruido, solo mi presencia y el teclear de este PC que es mi vida, en el te cuento todo lo que nos pasas.
Existen muchas razones por las cuales lloramos, quiero recordarme siempre que, uno de los fines de tener una pareja, es el poder compartir nuestras felicidades, nuestras experiencias de crecimiento y nuestros sueños, conseguir apoyo cuando haga falta y ayuda cuando sea necesario; y sobre todo quiero decirte que durante nuestra época de convivencia hasta que te fuisteis al cielo te he tratado con el mayor respeto y cariño.
Quiero que me entiendas que adorarte ya es un vicio para mí y que voy a seguir adorándote y queriéndote hasta que Dios me lleve contigo ¿Qué puedo decirte hoy? De este día, estoy haciendo un recuento de todos mis recuerdos, más me gustaría pensar aunque solo sea por un día, que uno de mis sueños se volviera realidad, mas sé que esto es imposible y esa no es la realidad de mis sueños, debo despertar.
He guardando en mi corazón cada muestra de tu cariño, y fui almacenando en mi memoria cada uno de los tonos de tu voz, el de tu risa, el de algún suspiro que se te escapara, incluso el tono serio que utilizabas cuando me reñías por algo, no es necesario que tenga que hacer un esfuerzo por recordar cada momento, porque siempre estas presente en mis pensamientos, en mis sentimientos y sigues siendo el complemento de mi alma. Pero me gusta recordar todos los detalles que me enamoraron de ti.
La extraño y la extraño demasiado, sin embargo es a ella, a esta sensación que tienen mis ojos de no poder ver lo que está frente a mí, a ella, a quién le pido que me ayude a saber cómo seguir queriéndola sin este dolor, sé que mi vela se va apagando lentamente pero también sé que la tuya seguirá iluminando cada uno de mis días. De ti aprendí a sentir ilusión por las pequeñas cosas de la vida, aquellas en las que se encuentra el secreto de la Felicidad. Lolilla, aprendí también, con tu ejemplo, a no dejarme vencer por las dificultades; a seguir teniendo esperanza aun en los momentos más oscuros; a sonreír, aunque tuviera rota el alma; a dar sin esperar nada a cambio; a valorar la amistad por encima de todas las cosas, porque como tantas veces me dijisteis, un amigo es un compañero del alma.
Sé que algo de mí partió contigo el día que emprendisteis tu último viaje. Y sé que jamás ya nada en mi vida volverá a ser como antes. Pero seguiré luchando para no dejarme vencer como tú siempre me enseñaste a hacer. Y también sé que algún día, cuando sea yo quien me siente a la orilla del camino porque como a ti por fin se me acabaron las fuerzas, volveremos a reencontramos en esa eternidad en la que ahora tu ya has entrado
Cierro por un instante los ojos y me veo de niño, corriendo por los campos que me vieron crecer en aquella ciudad de Marruecos llamada Arcila, allí donde después de muchos años te encontré. Pero sólo me dura unos segundos esta fugaz visión. Los abro de nuevo y allí estoy, en nuestra casa, solo entre las cuatro paredes. Sin que nadie pueda imaginar siquiera la profunda tristeza que me invade.
La tristeza me ha llegado con el paso del tiempo desde que tú no estás a mi lado, hoy hago un recuento de esos recuerdos felices, apenas doy marcha atrás de esas tardes alegres y veo tu risa surgir de tu boca con aquella alegría que siempre te caracterizaba, borrando una y mil cicatrices, aunque en el corazón quede su señal, tu cumpleaños número 69 no lo pudimos celebrar, han pasado los años desde tu marcha y yo solo ya soy un anciano, que te lleva en su alma y en su corazón, nunca te borrare de mi mente, pues eras la única razón de mi vida , antes de que tenga que partir a tu lado quiero darte el regalo que no pude aquel día darte, "mi cariño y mi amor por toda la eternidad".
Esta fecha solía ser muy importante para nosotros: el día del aniversario de nuestra boda. Sin embargo, será la quinta vez consecutiva que no lo celebramos juntos. Tu mi Lolilla ya no estás entre nosotros, todos los años te traía una rosa, con una tarjeta que decía: «Te quiero más que el año pasado. Mi cariño crecerá más cada año».
Sé que ha sido unos años difíciles para mí, pero quería decirte, que te amaré por el resto de los tiempos y que volveremos a estar juntos otra vez. Aunque no sea en nuestros aniversario de bodas te seguiré poniendo flores en tu nicho hasta que mis fuerzas puedan subir esa escalera que busco todos los lunes para llegar hasta ti y darle un beso a tu foto el día que no te la pueda llevar será que o estoy impedido o estaré a tu lado en el cielo. Te quiero por siempre, Cefe, tu esposo. Así es el amor verdadero: eterno. Capaz de amar más allá de la muerte. Capaz de vencer todos los obstáculos, incluso el tiempo. Capaz de mandar flores a la eternidad.
En mi corazón siempre ocupas el lugar más importante, tú, Lolilla eres lo que yo más quiero, porque la vida es una aventura de la que los recuerdos son un gran tesoro, la vida son dos horas entre dos vacíos donde se ahogan los fracasos y los sueños, las inquietudes y esperanzas, las ilusiones y los deseos, cambian los tiempos, las personas y las cosas. Nos causa cierta tristeza a los que hemos vivido tiempos remotos, ver como desaparecen los seres queridos que en siempre nos han dado emoción, alegría y mucho cariño.
El día de hoy, en uno de mis ratos libres (tengo tantos) pase el tiempo viendo fotos, me encontré infinidad de cosas que ya había olvidado, no cabe duda que recordar es vivir, tanto cariño, y miles de situaciones más, me di cuenta de que esta vida te trae miles de cosas, cambios inesperados, no solo físicos, sino sentimentales. Me han pasado tantas cosas en los últimos años, como es la desaparición de este mundo de mi querida Loly, he encontrado poca felicidad, he vivido momentos difíciles, ahora son solo recuerdos.
De repente ya no está, se acabo todo, y miro atrás y me doy cuenta que jamás lo esperaba y lo único que me queda es el recuerdo, el recuerdo de tantas cosas que viví, y sentí en esos tiempos donde ese cariño era lo más grande que tenia. Los recuerdos construyen un camino que llegan hasta el corazón y logran que el ser querido siempre lo sienta uno muy cerca, aunque en realidad esté muy lejos. Nuestros recuerdos de ayer durarán toda una vida. Lo mejor que podemos hacer es guardar los mejores y olvidar los demás.
Estoy entre dos mundos, temeroso de que lleguen los recuerdos que incesantemente se posan por un instante en mi mente y me hacen temblar el alma; ahora estoy solo mirando aquello que resta de mi, estoy solo, solo con mis recuerdos, recuerdos que me pertenecen pues son nuestros recuerdos, excavando en lo más profundo de mi corazón y dejan la herida abierta que no para de sangrar, no sabes lo que es sufrir esta agonía, nos volveremos a ver en algún lugar del tiempo y espero a quedarme solo para llorar pensando en nuestros recuerdos del ayer, en el fondo estoy destrozado, porque es difícil de olvidar a mi querida Lolilla y aunque no me lo noten otras personas con las cuales hablo.
Porque ya todo acabo, porque todos los momentos vividos ya no volverán y quedaron en el pasado y nunca volverán a ser vividos, porque ya se convirtieron en recuerdos, esos recuerdos que nunca se borran, pero todo se termino no sé si algún día volveremos a encontrarnos en ese cielo azul y tú esperando mi llegada. Me toca sufrir y además de una manera que recuerdo, por la velocidad con la que los acontecimientos que se me vienen a la mente y no quedan más que recuerdos que siempre estarán en pensamiento.
Cuando nos cambian el rumbo de nuestra vida y nos damos cuenta de que a pesar de todo el cambio que nos han hecho, no encontramos la solución, la vida, entonces, se torna en dos palabras, "¿Qué hago?" "¿Quién soy?" Todo se resume a dos palabras en una frase, en una pregunta, en muchas preguntas, algunas sin respuesta. Mi vida, ya no es vida. Ahora mi vida se ha convertido en un mundo sin esperanza. Nunca voy a olvidar cada mirada que me regalasteis, cada beso y cada caricia que me diste en su momento con tanto amor y cariño, pero ya se acabó mi espera Lolilla y me muero al saber que no volveré a sentir todas esas cosas juntas a tu lado.
Uno no puede vivir su vida en dos mundos paralelos, no puede hacer su vida entorno a una vida que no le es satisfactoria en ningún sentido, porque ya después de irte al cielo jamás encontrare la felicidad que tanto ansío encontrar, la paz que tanto busco, porque todo lo que me rodea es el vacio, mi problema es que busco la esperanza donde no la hay, sigo buscándola pero no la encuentro y después de tanto buscar pienso que quizá es poder seguir buscándola, pero mi alma aun se pregunta porque todo me ha salido mal.
Nuestra vida es un libro y nosotros somos los personajes, porque ahora en la noche no duermo y en los días sueño contigo, con una mirada larga miro al cielo a ver si te encuentro entre los millones de estrellas y adivinar en cual estas. ¿Habrá una palabra que describa la sensación de haber perdido lo que nunca se cree uno que se tuvo? Qué raro que seas tú quien me acompañe soledad, a mi que nunca supe bien como estar solo, pero aquí te traigo mis cicatrices, para que veas cómo me han quedado después de la marcha al otro mundo de mi querida Lolilla.
Cuando voy por la calle y me encuentro con compañeros, hablo con ellos e incluso les sonrío, haciendo ver que estás con ellos viviendo ese momento, pero no lo estás, porque todo es forzado, tu mente no está viviendo ese momento, porque no está allí. Está en otro sitio, en el recuerdo de esa esposa que se fue y que mientras viva no lograre apartar de mi mente.
Es posible que mi corazón que ha querido mucho a mi esposa, Loly, y que de igual manera ha sido lastimado por su fallecimiento, hasta el de un intenso dolor, quizá tendré muchas, pero muchas cicatrices, las mismas que vendrían a ser algo así, como las huellas del sufrimiento de ese cariño. Mi corazón tiene mil cicatrices, rajaduras y enmendaduras, pero eso no me ha impedido seguir amándote, algunas de las cicatrices las llevo en el alma, quizás merece la pena de vez en cuando darles una miradita para recodar el dolor que he pasado por ellas, pues al final son mi marca del cariño que tengo por ti, Lolilla.
El día 24 de junio es tu cumpleaños Lolilla y te fuisteis dos días antes de cumpliros, ya no, ya no cumples años aquí en la tierra aunque se te recuerda con cariño, ahora cumples años en el cielo, tu recuerdo, las emociones, todo me hace sentirme abatido, no tengo alguien aquí abajo que le importe de la forma como me importabas a mí, y qué te extraño mucho, me gustaría pensar (pero soy muy terco, lamentablemente) que esta página o nota o como sea, la leas, que te llega, pero no tengo nada que apoye mi fundamento, cada día, cada noche, le pido a Dios que me de fuerzas para seguir queriéndote.
Aquí en la tierra, todos hemos cambiado, tu nos enseñasteis muchas cosas, tu nos dejasteis claro que la vida es para vivirse por que en un momento se va, sin pensarlo, sin oportunidad, te recordamos con una extensa sonrisa, de que te volveremos a ver, que aunque duela la herida, sanará, solo que a veces las cicatrices quedan muy grandes, quererte sin esperar nada a cambio y sin miedo, es bueno para el alma.
Sentado decepcionado no "por qué" si no por "quién" y al pensar en ti, en nuestra cama me acosté y me puse a llorar. Quisiera poder hablar contigo sin tanto dolor, sin tantas lágrimas, soledad, tristeza, no puedo hablarte de otra cosa porque no hay nada más en mi cabeza, en mi corazón. Lolilla tengo que parar aquí, no puedo respirar y me duele el pecho, es como si me hubiera ido contigo, pero sigo aquí y tu no, no me dejes
