19 nov. 09 Los días son iguales, o hace sol o está nublado, para mí son los mismos, ya que nos distingo uno del otro solo los fines de semana que son un verdadero suplicio y se  hacen tan largos hasta que llega el domingo por la tarde y viene mi Dieguito a darme un poco de calor a este cuerpo que ya desde que tú no estás Lolilla no ha tenido nunca ni una poco de calor humano, solo él con sus charlas y sus juegos que a veces me hace intervenir me da un poco de alegría, porque esta se fue para siempre, algún  día sonaran las trompetas de los Ángeles y ahí estarás tu esperándome.

Creo que uno de los grandes problemas que tengo es la grandísima falta de cariño. (Sí, es cierto que mi familia está ahí, y que me quieren mucho) porque nunca he tenido amigos solo compañeros, Hoy en día todo sigue igual. Siento que tengo una gigantesca falta de cariño. Jamás nadie (repito, fuera del ámbito familiar) me lo ha mostrado, y estoy deseando que esto cambie. NECESITO que alguien me muestre su cariño, que alguien me abrace, me bese, me quiera. Pero no teniendo amigos (estoy completamente solo desde hace más de 4 años) y es muy difícil que esto cambie. En fin, a seguir sufriendo.

 

Algunas veces temo olvidar su aspecto físico o no recordar el sonido de su voz y al ver sus fotografías, ropas y objetos personales, me produce dolorosas emociones. Porque así es como  entro en este sendero, con este peso, con esta carga. Y también con esta creencia irremediable: la supuesta conciencia de que no lo voy a soportar. Porque pienso al comenzar este tramo que es insoportable. No es culpa mía. Y yo vivo  así, condicionando mi vida con estos pensamientos, ¿pero porque nos cuesta tanto  no olvidar al ser  querido? Porque la ignorancia del ser humano es limitada, nuestro miedo y la debilidad hacen que la capacidad de querer sea difícil y más expresarlo. ¿Cuánto cuesta olvidar y dejar atrás el pasado? Nunca se sabrá porque no dejo de recordarlo pasa por mi mente cada rato y yo me pregunto lo mismo cuánto cuesta olvidar y no tan solo eso de olvidar si no tener el valor de hacerlo porque no es nada fácil yo creo que nunca se olvida uno se distrae pero nunca olvida.

En algunos momentos de nuestra vida hemos escrito sentimientos y vivencias de aquello que nos ha ocurrido,  escribimos de algo que nos marcó profundamente, y que aún después de muchos años lo seguimos pensando, añorando, y recordando, creo que la muerte de mi esposa, Loly, me ha marcado para siempre. Me hace bien escribir, sacar fuera todo aquello que muchas veces callo. El tiempo ha pasado, esos tiempos que vienen a mi mente ya son parte del pasado, y ahora podre  escribir sobre  ellos. Plasmar por escrito aquello que mi corazón necesita soltar de algún modo, recuerdos  que tengo en un viejo baúl de sentimientos, palabras que se me quedaron sin decir, que ahora quiero expresar, aunque sea en estas páginas  y que nadie leerá jamás.

A veces te siento tan cercana, tanto que tocarte casi podría;  siempre es así en mis sueños,  siento dolor cuando me despierto, pues en ese momento me doy cuenta de cuán lejos estoy  de la realidad. ¿Acaso podrías decirme cómo es que desde que ya no estás aquí  conmigo tus dedos aun  todavía los siento en mi cara? Si  existe en tiempo de los encuentros, quizás algún día  te pueda volver abrazar, porque hay momentos que en sueños el cielo con mis manos  puedo tocar. Es tanto el vacio y no sé qué hacer no puedo acostumbrarme, siento que el frio me quema la piel,  recordando esos instantes cuando éramos  felices tu en mis sueños estas en cada momento, quiero verte, acariciarte aunque  tan solo  sea una vez, lamentablemente el tiempo si consiguió separarnos, pero solamente en la distancia, pero en mis sentimientos y en mi corazón  eso jamás lo podrá conseguir.

Mis sentimientos, se estimulan al más mínimo contacto con mis pensamientos, son ellos los que ordenan y mandan. Nadie puede decirme que pensar, soy dueño de ellos y no tengo la obligación de expresarlos en voz alta. Los recuerdos también dan vida a mis sentimientos, solo basta abrir el cofre de los más recónditos pensamientos para volver a darles vida, son gratos recuerdos pero no puedo evitar en ocasiones llenarme de melancolía, es entonces que mi corazón se hace chiquito y mis ojos dejan caer el lenguaje mudo de mi tristeza, las lágrimas.

Porque ha de ser que el tiempo pasa, porque será que no podemos quedarnos como niños porque cuando el tiempo pasa cada vez me siento peor, será porque me faltas tú, será porque ayer soñé contigo, será porque cada día te quiero más, porque será que cada minuto que pasa no dejo de pensar en ti, porque sin ti la vida no tiene sentido. Hoy tengo ganas de llorar, ¿será  porque  tu  ya no estás? O ¿Porque mi alma está hecha pedazos? Mi dolor es casi palpable, mis lagrimas lentamente, ruedan por mis mejillas, mojando mi teclado,  solo sé que hace que mis  ojos lagrimeen y sigo con mis ganas de llorar y aun quiero llorar no se me acaban las lagrimas, no, no se me acabaran, y me duele algo en el pecho que se refleja en mi garganta, mis ojos arden y siento el frio quiero, sacar la rabia y la impotencia de no saber qué hacer y de querer hacer algo sin saber el que.

 Hoy tengo ganas de llorar, como hace tiempo no la tenía, como hace tiempo el llanto no llegaba en forma tan pura, como debería ser siempre que uno llora, hoy extraño el cariño de mi Loly, hoy, hoy solo tengo ganas de llorar, Dios será porque es un día 21 y ese fue el día en que tu nos dejasteis para siempre, mi voz se ha convertido apenas en un suspiro, estoy cansado y debo descansar, llevo años sin poder descansar, y ya es hora de que lo haga, pero no me quiero resignar, nunca te olvidare, siento que la vida es un hilo que se corta sin avisar, llorar es, de cierta forma, una liberación de la tristeza, aunque a veces nuestros propios brazos no llegan a bastarnos para consolar el vacío enorme que está dentro de nosotros.

Tengo a mis hijos y a mis  tres nietos Andrea, Patri y Dieguito, personas maravillosas que me arrancan una sonrisa por el mero hecho de estar ahí. Algunos son como seres celestiales (Dieguito) similares a ángeles de la guarda, porque yo sé que cuidan de mí en secreto, en silencio, con ternura y afecto. ¿Por qué, si tengo todo eso,  no soy feliz? ¿Por qué, a pesar de su cariño, hoy tengo ganas de llorar? la respuesta es  bien fácil me faltas tú "Lolilla", tan querida, cada vez que pienso en ti me parece que te alejas cada vez mas.

Cuanto te echo de menos Lolilla, daría incluso mi vida, por un rato de tu presencia tocarte, darte esos besos que quizás nunca te di, decirte cuanto te quiero, cuanto te echo de menos. ¿Por qué? Me pregunto todos los días, son las 20y 35 de la noche del día 21 de noviembre de 2009, toda la tarde he estado acompañado por mi nieto Dieguito a pesar de la paliza que me da  lo he pasado bien con él y se me ha ido un poco la nostalgia de mi querida Loly, solo por estar pendiente de este niño, pero hace como una hora su madre se lo ha llevado, la casa se quedo en silencio, solamente el ruido que hace el televisor y mis suspiros y llantos que no puedo contener pensando en lo bien que estaría con mi Loly sentados en el sofá viendo la Tele, hoy ya no escribo mas en esta página, ya que la angustia sobrepasa los niveles del límite de mi cuerpo, prefiero ver un poco la  Tele aunque no me entere de nada ya que mis pensamiento solo son para recordar tiempos felices, Dios quiera que un día pueda volver a verla allá en el paraíso si es que existe, y si no pues descansaremos de este vivir que no es vida es un conjunto de sobrevivir día a día.

 

He pedido al cielo que me traiga algo más que simples recuerdos, sin darme cuenta, me he quedado solo, no tengo a nadie, ni nada, ahora muero de pena,  con tu muerte has dejado en mi un vacio que nadie podrá llenar, se que tu no volverás, en mis ojos hoy han vuelto a brotar esas lagrimas, lagrimas de soledad. Lo conseguí, esta noche  de hoy fui feliz, soñé, te tuve y fue real, minutos de realidad. Me has vuelto a coger la mano riendo a mi lado, que ilusión, que sentimiento de felicidad. Si pudiera guardarlos, tan grande es el deseo de mi corazón que no tiene sitio dentro de mi mente,  no te olvidaré nunca, ni te dejaré de querer.

 

No sé porque pero hoy converse con mi soledad hasta el amanecer no todos los días lo hago, pero hoy  sábado 21 de noviembre 2009 y en la soledad de nuestra habitación necesitaba hablar con alguien, alguien que sepa de mis temores y mis dudas, alguien que me conozca y sepa como pienso, alguien que sepa de mis sinsabores, y me preguntaba ¿quién me conoce así? mi soledad, compañera de muchos años es la que mejor  me conoce. ¿Cómo es que me conoces tan bien? le pregunte, replico es que siempre estoy a tu lado ya son muchos años juntos y te escucho hablar, te veo llorar.  Miró la habitación, sola y vacía, la luz de la luna se cuela por la ventana y ello te invita a escribir y a escucharte a ti mismo me doy cuenta que la noche está terminando y el día comienza a rayar, la luz de la ciudad se apaga, pienso y digo mis ojos deben estar hinchados de tantas lágrimas y mi soledad aquí conmigo.

 

 Saqué del fondo de mi corazón este conflicto entre Dios  y yo. Le rogué,  le supliqué, llorando desconsolado, como hace tiempo no lloraba. Mis lágrimas caían sobre mi almohada eran un retrato de mi  corazón y de mi  tristeza, grité dolido, con resentimiento ¡¡ ¿Qué más quieres de mi?!!  ¡¡Llévate mi corazón destrozado, lo que me queda, lo que me dejasteis!! Grité con todas mis fuerzas  ¡Ya no puedo más!  Tantas esperanzas me has dado,  tantas alegrías en compañía de mi Loly, hoy guardas silencio. No me quites más,  ya no me quites más, devuélveme lo que te has llevado.

 

Me siento vacío, entiendo el por qué, todo se me viene encima, todo se derrumba, todo se desvanece, nada existe, me encierro en mi mismo, no puedo salir, no encuentro la salida, y me pregunto ¿por qué? Me siento solo, sé que no lo estoy, pero me siento así, triste, desamparado, es la soledad interior, las noches de los fines de semana me encuentro solo, y no tengo ganas de irme a la cama, pues se que no voy a poder conciliar el sueño, se que va a ser otra de esas largas noches, de pensar, de querer, lo único que me apetecía era dejar la mente en blanco, pero no puede ser, te veo en la oscuridad de la habitación,  estás allí todavía, hay instantes que parece que fue ayer cuando aún estabas a mi lado en la cama y al momento es como si hiciera siglos que no habías estado, pero algo dentro de mí me obliga a tenerte siempre presente.

 Quisiera estar abrazado a ti diciéndote al oído, como siempre lo hacía, todas mis inquietudes, todas mis alegrías y tristezas y quedarme durmiendo entre tus brazos como si fuese un niño y por eso pienso siempre en ti, tú me has sabido escuchar, me has comprendido, has sabido cuando me tenías que interrumpir para darme algún consejo, hoy me siento solo. Durante más de 50 años ella fue mi refugió, en su hombro me apoyaba y le contaba todo, me comprendía, ¿porqué Dios se la llevo tan pronto? me gustaría que ella volviera otra vez a mi lado o yo ir al suyo, sé que no puede ser, pero no pierdo la esperanza.

¿Por qué? ¿Qué pecados he cometido que se me castigue de esta manera? ¿Por qué? ¿Por qué no tengo a nadie? ¿Por qué la persona a la cual he querido y todavía quiero, mi Lolilla? Hay tantos porqués que no tienen contestación que no quiero pensar en ellos para no ponerme más triste de lo que me siento en estos momentos de soledad, de soledad tan solitaria que es imposible de transcribir, está tan dentro de mí que la siento como mía, creo que después de su marcha  he estado solo y ahora en la soledad de nuestra habitación  pienso que aun podría estar a mi lado.

Esa soledad que me persigue desde hace mas de 4 años, esa soledad interior que no puedo arrancar, mirando sin ver, pero veía, veía tu cara, y sentía que tú estabas allí, que no te habías marchado, no era cierto, estaba solo. Es tan grande el dolor de perder lo que queremos y nos pertenece como me pertenecía mi Lolilla, cuando por azares del destino nos encontramos solos, cuando nuestro corazón grita de dolor añorando su candor, su olor, cuando cierro los ojos y percibo su andar su fragancia y personalidad todo eso que se queda en la casa de nuestro interior, ahí donde todos creen saber que pasa pero solo yo puedo ver, sentir y recordar.

La soledad, pese a su nombre, es varón. Por un momento me vino a la cabeza una imagen terrible: una casa vacía y en ella, un hombre solo, "yo". Siempre he dicho que los hombres sufrimos  más por la soledad que las mujeres. Se ve en el parque, en los paseos: nosotros nos sentamos en los bancos, mudos, ensimismados, agobiados por nuestro silencio. Mientras, ellas charlan de cualquier cosa, bromean, se cuentan sus vidas. Aún hoy, algunos hombres sólo nos atrevemos  a liberar nuestra  ternura con los nietos. Otros no tienen nada

Entre en mi casa vacía llena de soledad pero también de recuerdos, recuerdos que llevo grabados en mi corazón, sus paredes me miraron con lastima y mi corazón empezó a latir con un ritmos acelerado recordando viejos tiempo en que estaba habitada por una mujer llamada Dolores, Loly para su marido y Yayi para sus nietos