23 de noviembre de 2009 La casa es una pesadilla sobre todo cuando estoy solo, ahora hoy Lunes acabo de traer e Dieguito del colegio y me entretiene con sus travesuras, hoy no he ido al cementerio Lolilla , he tenido que hacer la comida a Oscar tu hijo y se me ha ido la mañana, me gusta ir  y darte un beso, a tu retrato que está en tu lapida se que tus restos están y por eso  nada más llegar allí se me saltan las lagrimas, pero solo quiero estar entre estas cuatro paredes que son tus recuerdos y me gusta mirarlas y ver si saco algo en claro de ellas pero permanecen mudas y solo, me miran como diciendo "te has quedado si ella, sin tu Loly Dios se la llevo y a ti te dejo aquí".

Apoye la cabeza en el en apoya brazos del sofá y me quedó mirando al techo, fue entonces cuando una lágrima me cayó por la mejilla, cuantos recuerdos y cuanta dicha en ese sofá, hemos pasado días y días  hablando de nosotros y de nuestros hijos y nietos los dos solos y sin que nadie nos molestase de vez en cuando se quedaba Andrea y después vino Dieguito a que también lo criásemos y así ha sido tú te fuisteis cuando el solo tenía dos años y se acuerda y llora a veces por su "Yayi", el es que me da la vida, ya las otras dos son dos mujeres y del abuelo no quieren saber nada, es normal están en una edad que solo les gusta salir y no estar con una persona mayor  aunque sea su abuelo.

Nuestros nietos son importantes para cada uno de nosotros (los abuelos), son quienes en cualquier momento de la vida, por más desesperados que estemos, nos abrazan junto a ellos y con sus palabras sencillas, nos devuelven la calma que necesitamos para continuar adelante. Quiero que mis nietos sepan que justo fuera de nuestra casa, hay muchos ancianos abandonados entregados a la soledad como única compañera, olvidados, esperando lo inevitable, viviendo el ocaso de sus vidas con una mueca triste en el rostro y una lagrima en el corazón.

Y heme aquí recordándote y solo puedo decir tu nombre "Lolilla" y una lagrima sale de mis ojos, una lagrima por tu cariño  ausente que es lo que me queda ya hoy. Cuando la soledad me atrapa ya no hay paso atrás estoy yo  y ella y nadie más , los latidos de los dos se oyen, los sonidos más diminutos se hacen presentes, el alma se me llena de algo indescriptible, no puedo pensar en nada mas, también se hace presente su mejor aliada la ,depresión, cuyo único objetivo de las dos es hundirme, siento como si estuviera solo, de pronto saltan los  recuerdos y rompo en llanto, ahora son espinas que poco a poco  están clavándose en el pecho y son espinas que dejan mucho dolor, esas que aunque me las saques nunca se pueden olvidar  a la persona querida, porque siempre me quedara la cicatriz,  que solo trae recuerdos. Sin darme cuenta en mi interior se enfrentan dos mundos mi  corazón malherido y la soledad, si tan solo pudiese escapar de la soledad, estoy dejando atrás tantos recuerdos, pero ya nada volverá a ser igual, porque la soledad deja su huella.

Cuando perdemos a un ser querido, lo que nos hace llorar lágrimas que nos alivian es el recuerdo de los momentos en que no quisimos lo suficiente. Si hubiéramos sonreído siempre al ser que ya no está, ignoraríamos lo que hay de deprimente en el dolor y lloraríamos lágrimas tales que nos quedarían algo de la dulzura  y de las caricias. Porque los recuerdos del amor, arrancan a nuestros ojos las mismas lágrimas bienhechoras de las horas más hermosas de las que nacieron esos recuerdos. Necesito agarrarme a tus recuerdos como una tabla de salvación, hoy he vuelto a llorar hoy lo que ha conseguido hacerme llorar es una fotografía en la que estamos los dos. Soy un ser sensible, que le vamos a hacer. Pero la fotografía  me ha tocado la fibra y no he podido evitarlo, se me ha hecho un gran nudo en la garganta mientras la veía, es algo con lo que nos podemos identificar todos los que hemos perdido a alguien realmente importante en nuestra vida. Yo hace mas de 4 años he perdido a alguien muy importante, mucho. Y lo peor es que hoy, exactamente 4 años y 5 meses después de que el 22 de Junio 2005 viera como cerraban su lápida en la que fue mi primera visita a un cementerio, todavía siento como si me apretaran los pulmones de todo lo que me duele que se haya ido. Y supongo que me duele tanto porque me quedé con la sensación de no haberme despedido, y de que se fue sin que le dijera cuanto la quería y lo importante que había sido en mi vida, aunque  ella lo sabía.

Pase un rato por nuestra habitación y estaba totalmente a oscuras: otra habitación vacía de nuestra casa, de la  persona  más querida que se fue. Me invadió una sensación de tristeza al darme cuenta de que las personas más queridas se nos van de este mundo. Todos cambiamos un poco cuando perdemos a la persona que más queremos, porque inevitablemente esa persona   se va se lleva una parte de nosotros, y ese vacío solo podemos llenarlo con los mejores recuerdos que me queden de mi vida con ella. Yo os aseguro que tengo cientos y cientos de recuerdos, y que aún así no terminan de ocupar el vacío tan grande que ha dejado en mi." Lolilla te quiero, siempre te echare de menos"

"Una mirada nos puede decir más que mil palabras", ¿verdad Lolilla que tú me comprendías cuando te miraba? Que tan cierta es esa frasee, cuantas veces nos damos cuenta que no hacen faltan las palabras para poder decir lo que sentimos, cuantas veces nos preguntan. ¿Me tienes que decir algo? Porque con tan solo mirarnos a los ojos, nos damos cuenta de muchas cosas y que estos hablan de por sí. Una mirada, es mucho más fácil de traducir que una simple palabra. Cuando me veáis  llorar o con la mirada perdida preguntarme qué hay detrás de esa mirada de  tristeza, quizás te sorprenda lo que encuentres detrás, es  tan difícil pasar esa barrera que te separa de la persona que sufre, es tan difícil poder sentir lo que yo  siento y siento hasta llegar a ese estado, a veces sólo veis mis lágrimas, nada más.

La tristeza ocupa el vacío  que deja en nuestra alma aquel ser querido  que hemos perdido, triste, vacío y viviendo de posibles sueños  y solo los recuerdos llenan hoy mi vida, escucho gritar al silencio, suena un eco en el vacío y tengo frio, porque llegasteis a ser  lo que más llegue a querer Lolilla, el mismo sueño cada noche interrumpe, tu imagen en mi cabeza, veo tus ojos, tu mirada, tu cara, siento tus labios rozarme al acostarme, comparto la soledad junto con mi almohada.

El vacio que alguien deja cuando se va es horrible,  querida Lolilla que durante tantas noches me has acompañado en  mis desvelos, ella, que cuando no llegaba a casa temprano seguía con un ojo abierto, siempre se arrimaba a  mí y con su calor me daba esperanzas, parece mentira que la  percepción de un niño de seis años sea tan grande hoy sentados en el sofá donde tanta y tan horas he pasado junto a ella, Dieguito mirando los dibujos animados de la TV y yo sin ver nada solo una fotografía en la que estas tu y si  darme cuenta una lagrima rodo por mi mejillas, de pronto el niño se volvió hacia mí y me dijo " No llores abuelo, se que estas llorando por mi "Yayi" pero ella está en el cielo y te está viendo llorar y está sufriendo, me ha dejado de una pieza no he sabido reaccionar y solo le he dado un abrazo y él me comprendió  que le daba las gracias por su cariño hacia los dos.

Cada  noche mis días sin ti son largos y oscuros  y la tristeza se apodera de mí. Llego la noche, otra noche más en la que tu recuerdo vuelve a mí. Siempre empieza con los recuerdos que tanta tristeza y añoranza guardo, todas esas promesas que algún día nos hicimos, todas esas bonitas palabras que nos dedicábamos, todos esos bonitos sentimientos que nos unían, todos esos sueños e ilusiones que juntos pretendíamos cumplir. Todo parecía tan perfecto que creía vivir en un sueño, pero todo sueño se acaba cuando despertamos y volvemos a la realidad. Poco a poco, se va desvaneciendo y siento esa fría oscuridad, esa soledad que desde aquella noche siento, esa noche en la que toda la alegría se transformo en tristeza, y sin más te fuiste de mi lado. Aún recuerdo esa última noche. Todavía veo esas lágrimas que caían de mis ojos y te fuiste con Dios sin poder despedirme de ti, Lolilla.

Mis días sin ti son tan oscuros, largos, grises, absurdos, agrios, duros, no tienen noches, es inútil dormir las horas no tienen principio ni fin, como en todo hay días y días  y estos últimos han sido un poco pesados, los he pasado aun peor que al principio de tu faltarme, parece que ahora y poco a poco me voy Dando cuenta de que tu ya no volverás, lagrimas que recorren mi cara con sabor agridulce y mi ánimo un poco más raro que de costumbre , paso a veces de la risa incontrolada al llanto, sobre todo cuando me acuerdo de ti y de tus cosas que hacías  o decías , a ti  que estés donde estés, mis brazos ya no te alcanzan, donde mis ojos no pueden verte, y sin embargo estas junto a mi  arropándome con tu espíritu alegre y velando siempre mis sueños. Así serán si confiamos, si amamos, si respetamos, si miramos a nuestro lado, y nos damos cuenta que tenemos quienes nos  quieren aunque estén lejos de nosotros, pero sentimos su presencia.

Parece que fue ayer, y hace, cuantos años? Cinco años ¿Te acuerdas, de nuestras largas conversaciones? Yo sí, y lo tengo muy presente, te diré, que  cada día tengo un buen recuerdo de ti y para ti. Fue un tiempo de ilusión, de deseos, de sueños. La de noches que pasábamos hablando, y hablando de todo y de nada. Pero yo fui feliz, y ¿tú? Quiero creer que también. Ahora lo pregunto, porque ya nunca lo sabré. Así que puedo imaginar que con una sonrisa me dices "si, fui muy  feliz"

Las horas crueles de espera en vano, los días oscuros, el tiempo implacable deslizándose como arena entre los dedos. La mirada al horizonte esperando el verte llegar, pero es en vano tu ya no regresaras. Guardando en el recuerdo nuestras vidas.  Ya no hay vuelta atrás. El tiempo es implacable, al que paso, siempre nos dejo huellas tristes, hasta nuestra muerte llevaremos sus marcas imborrables, la vida es tan corta, cada paso anterior deja una huella, que no se borra y se incorpora al baúl de los recuerdos y cuando menos lo imaginamos afloran, mis  pasos son lentos como lento es el latido de mi corazón , me dirijo a mis más lejanos  recuerdos, no se a donde llegare, solo sé que al tocar el pasado una puerta de él se abrirá y detrás de estos recuerdos estará mi querida Loly.

Todos los días lloro y espero que regreses por sorpresa, pero no llegas y te recuerdo risueña, sonriente y despreocupada. Esperando el milagro de tu regreso, continúo llorando porque tengo una razón por la que llorar, tú no estás aquí, estas lejos. Vuelve a ser lunes, no solo en la semana sino también en mi interior, al menos, en parte de mi interior. Y es que los lunes son lo que tienen, que son un día de la semana en la cual voy a visitar tu nicho y allí te digo las palabras que en ese momento me salen del corazón el aire se la lleva y llegaran  hasta tus oídos ahí en el Cielo, pocas son porque  soy parco en ellas pero te digo "Lolilla como te fuisteis tan pronto" y un "Te quiero bajito" te beso  tu fotografía echa en porcelana y me quedo mirando como si todavía de un sueño se tratara. Y digo que es lunes en mi interior, porque aún queda para que deje de estar latente un mal recuerdo de una noche triste, un mal recuerdo que aunque estará toda la vida, la mayor parte de los días está apagado, quietecito, acurrucado en mi interior, sin hacer daño, pero cuando éste despierta y se hace ver, duele,  si duele.

Empiezo con una historia personal, cuando he venido de Zamora, mejor dicho de Arcila (Marruecos) me enterado de la muerte de aquella Sra. que se quedo ciega o casi ciega y vivía en el Bloque esposa de un compañero, una persona mayor que tarde o temprano tenía que fallecer ya que tenía una enfermedad incurable, es duro decirlo así de fácil pero tenemos que ser realistas, igual que a ti  Loly a ella le llego su turno  y a todos nos llegará. Es curiosa la manera que tiene la memoria de aparecer en situaciones específicas, recuerdos que tenemos dentro de nosotros pero que olvidamos, o mejor dicho, que aparcamos en un rinconcito de ella, han empezado a aparecer esos recuerdos aparcados que fueron maravillosos, momentos vividos por nuestra familias cuando nosotros aun éramos muy jóvenes y ya teníamos a casi 3 niños, te das cuenta entonces de una parte de esa vida que llevamos dentro, una vida transcurrida por muy buenos momentos que vale la pena tener siempre presente, porque la felicidad que se respiraba era real, podían ser solo fragmentos pequeños de ella pero que perdurarán para siempre en nuestra memoria, esas sensaciones, esos momentos, esa felicidad nunca se olvida, y es en el  momentos como en  los que me he enterado de ese fallecimiento es  cuándo afloran a la superficie los recuerdos. Gracias Lolilla por haberme dado esos momentos junto a todos los que queremos, aunque pase el tiempo, esos recuerdos perdurarán para siempre, por ello y por ser una familia maravillosa, gracias. La vida sigue, el tiempo no se detiene, pero los recuerdos son pequeños tesoros que  almacenamos en nuestros corazones y que un día, sin darte cuenta, surgen cómo una ola gigante de sensaciones para recordarte, de dónde venimos. Quienes somos y a donde vamos

Hay un tipo de golpes, como es la pérdida del ser querido, que vienen de adentro y que uno no nota hasta que es demasiado tarde para hacer algo, hasta que me doy  cuenta definitivamente de que, en cierto sentido, ya no volveré a ser un hombre tan sano, como lo fui cuando mi Loly vivía