Postrimería del año 2009, los días y las noches son tan largas y al mismo tiempo tan cortas el tiempo, nuestro tiempo se acaba, nuestra vida es tan corta como dijo Calderón de la Barca "La Vida es Sueño" y esa es la verdad, largos se me han hecho los días desde que tu faltas pero cortos ha sido el tiempo en que no estás en este mundo al lado de tu familia ya que es la quinta Navidad que no pasas con nosotros.
Sé que el amor a primera vista es difícil de creer hasta yo recuerdo que me reía de eso, pero no sé que había en ti, Lolilla, que desde que te vi quede prendado de esos ojos, esos labios, tu dulce voz, toda tú eras guapa. A veces pienso que tu y yo ya nos habíamos conocido en otra vida, que tu y yo ya habíamos escrito otra historia, siempre me decías que en tu vida anterior habías sido una pirata muy famosa, en otro lugar quizás, en otro tiempo , y que hemos trascendido a todo para volvernos a encontrar , solo te pido una cosa ahora que ya no estas aquí conmigo, a ver si nos volvemos a encontrar en otra vida diferente, porque bien he comprendido que eres parte de mi y nunca, nunca, nunca, te voy a volver a dejar de recordar.
La pena es el resultado de las sensaciones que se contradicen entre sí, porque yo me acuerdo todos los días de ella, solo tristeza, dolor y angustia, ya que no la iba a poder ver más, ya no podría hablar más con ella, ya no iba a poder abrazarla más, nunca más podría darle un beso o que ella me diera un beso a mí, esas dos sensaciones, esas dos experiencias se juntaron y es lo que a veces no entendemos de la pena el dolor y la tristeza de tantos años vividos juntos y la inquietud de, ¿qué va a venir de aquí en adelante?.La pena está relacionada con el corazón y no con el cerebro, por eso, cuando perdemos un ser querido, la persona que está sufriendo, le queremos dar explicaciones racionales, no le ayudan para nada: no ayudan. Porque la pena no pasa por la cabeza, pasa por el corazón, se siente, y no podemos aliviar la pena de nadie tratando de darle respuestas racionales, el otro puede entender todo claramente, pero la pena sigue estando en nuestro corazón. ¿Y saben cuál es el gran problema? que estamos muy mal preparados para ayudar a una persona que está pasando por el dolor: No te sientas mal, no llores, tratan de consolarme con esa frase, entonces ¿qué pensó por dentro?, que tenías que reprimir el llanto, que tenías que reprimir la emoción, porque llorar frente a la pérdida estaba mal. El tiempo sana las heridas, el tiempo sana todo, y esa es una gran mentira porque el tiempo no sana nada.
Esta emoción llega como un manto oscuro en una mano pero con una pequeña vela encendida en la otra. Haga lo haga esta vela no se apaga, nada podre hacer para evitar que siga encendida. Lloro todo lo que puedo porque el consuelo siempre llega, tan solo mirar de cuando en cuando la vela, últimamente me he dado cuenta que la pena viene de la ansiedad, porque el cariño que tengo Lolilla ha sido tan corto, pero tan largo de olvidar, el sollozo, la respiración entrecortada, las lágrimas espontáneas, la espalda curvada, el mal dormir, la pérdida del deseo de vivir, el mundo en gris, todos síntomas de la enfermedad más importante de los últimos cuatro años, la depresión.
De nuevo te vuelvo a escribir Lolilla, a descargar toda mi furia sobre el teclado de mi PC. Destrozado en un rincón de mi habitación, solo, sin nadie que se compadezca, brotan de mis ojos lágrimas que queman mi demacrado rostro. A duras penas conseguí en mi humilde llanto salir de nuestra habitación, de cómo mi cuerpo lloraba, y mi alma huía para no ver mi sufrimiento, mareado y desconsolado, vomitaba gritos de furia, y sólo cuando mi cuerpo pudo alcanzar la calma de haberme desahogado, mi alma volvió, ya tumbado en mi cama, hizo que cayera en el sueño. Pude contemplar en sueños como mataban mi esperanza, como martirizaban mi alma, y como encadenaban mi sufrimiento a mi cuerpo para no dejarlo salir más. Desperté con lágrimas en los ojos y sentí un escalofrío en todo el. En mi reloj marcaban las seis de la madrugada, y comprendiendo que era demasiado temprano, desde mi ventana contemplé el fugaz amanecer. Dicho amanecer se veía distante y tranquilizador, por lo que sentí la calma dentro de mí, y dejé escapar el dolor con una simple lágrima. Este fue el último día de tranquilidad dentro de mi corazón. Pasaron los días con la sombra de la amargura tras mi espalda, y con la calma del desahogo aliada con mi alma. Volvió entonces mi alma a ser desgarrada por el sufrimiento, y sin poder hacer nada contra este fuerte golpe del pasado, mantuve mis ojos toda la noche en vela. Noches de sufrimiento me esperaban mientras este pensamiento estuviese presente. Sólo cuando llegaba la noche podía descargar mi furia y mi tristeza, al ver que a mí alma sólo la acompañaba la soledad. Noches y noches concluyeron y nadie supo contemplar el dolor que por mis venas corría, nadie puede ver la furia que arrasaban mis ojos. Descubrí que hay pequeñas cosas en la vida, que son capaces de salvarte del peor sufrimiento; de nuevo caí en el sueño, esta vez tranquilo y sin nada que lo perturbase.
La soledad es mi refugio, y así me siento, solo, pero no es solamente lo que siento si no como estoy, apenas tengo ganas de escribir no hay la inspiración que quiero, algo está pasando en mi mente le hace falta tu presencia Lolilla, son noches de soledad, muchas preguntas y pocas respuestas de ilusiones que se mueren en soledad.
Llegaste a mi vida hace más de cincuenta años y, confundiendo mis sentimientos, hiciste crecer mis ilusiones dentro de un mundo diferente al que tenía ante mis ojos, lograste que mi atención se basara en una cosa: en ti. Te buscaba a donde ibas y te extrañaba cuando no conseguía verte. Luchaba por conquistarte, por liberar mis sentimientos y demostrarte el cambio que en mí había sucedido. El tiempo pasaba y ya no me importaba cómo eran los días, mi objetivo era uno solo: tenerte, sabía cómo lograrlo pero no me animaba, el miedo a tu rechazo me volvía frágil y el coraje se iba con las lágrimas, comprendí entonces el mundo en el que había comenzado a vivir: el mundo del cariño. Formasteis parte de mi vida, fuisteis tú quien se animó a demostrar tus sentimientos, queriéndome más de lo que imaginaba y endulzándome cada mi minuto de mi vida. El tiempo fue pasando y crecimos juntos, aprendimos a entendernos, a compartir, a protegernos, a vivir. Cada día que pasaba era más maravilloso que el anterior, mis sentimientos crecían cada vez más, a cada segundo comprobaba que eras la persona perfecta para mí, los miedos se fueron alejando y en tus brazos encontraba la seguridad que necesitaba. La magia iba creciendo entre nosotros y nuestros sueños empezaron a ser los mismos, la confianza creció sin límites, al igual que el cariño, que nos hizo felices. Nadie podía haberte separado de mí, porque eras parte mía y no conozco el olvido, porque aún cuando el cielo se apodero de tu alma y el viento se lleva mis suspiros, aún en ese momento, te seguiré queriendo.
Si ahora estuvieses aquí te abrazaría bien fuerte Lolilla, porque siento algo muy grande en el pecho, en el corazón, es como una presión, como si algo fuera a explotar, a explotar de cariño, porque tu cariño me inundo por dentro y se me sale del cuerpo, sin que lo pueda detener. Tengo ganas de gritar, de correr, de buscarte aunque sea en el cielo, pero no puedo, y por ello escribo, para ver si puedo sacarme este fuego que tengo dentro, que me quema y me ahoga, y no me alcanzaría la voz para gritarlo, ni el PC para escribirlo, ni la vida para demostrarlo. Te necesito tanto. Te quiero con el cuerpo, con el alma, con el corazón y con la mente, con todo lo que soy y con todo lo que tengo. Siento que voy a morir por tu ausencia si no te tengo, y no sé cómo decirlo, solo estas palabras "TE QUIERO LOLILLA"
Estoy cansado pero muy cansado, no sé qué me pasa estos días en los cuales ya está la Navidad en cima será por eso y que los recuerdos se hacen más vivos, Dios ha sido injusto conmigo no tenia porque haberme dejado aquí en la tierra, mientras te lleva a ti a su lado, cuanto hubiese deseado irme contigo, pero solo, me he quedado solo, sé que los días, meses o años que me queden de vida va a ser un sufrimiento continuo.
No puedo más, simplemente no puedo más. Llevo luchando desde que tú mi Lolilla te fuisteis con Dios, en un principio nada fue fácil pues podía culpar a Dios, pero ahora con 74 años no puedo más que culparme a mi mismo de haberlo hecho todo mal. Intento salir del pozo y cuando estoy asomando la cabeza cometo el error más común en mí, me traiciono a mí mismo. Soy lo que se puede decir una fracasado en todos los aspectos. Solo quiero cerrar los ojos y no abrirlos nunca más. Lo único que quiero es desaparecer. No soporto esta vida, no soporto a la gente, solo quiero estar solo. Me aisló todo lo que puedo. En fin solo quería dejar constancia de mi miserable existencia y desahogarme un poco, la verdad estoy harto de disimular y hacer ver a los demás lo NORMAL que soy. No puedo más.
¿Qué pasa cuando un día Me levanto y las cosas ya no se ven iguales? ¿Cuándo los sabores de la vida se pierden? Cuándo realmente abro los ojos. Todo cambia, ya nada se disfruta, me he vuelto miserable y ya nada parece tener sentido, solo deseo volver a cerrarlos, no sé qué hacer ni pensar, pero de qué pienso. Solo quiero gritar y patear. Ya no espero nada de nadie, todo me ha defraudado. Mis gustos han cambiado, pocos lo notan. Quiero volver a cerrar los ojos y nunca más volver a abrirlos. Pero no puedo. Lo deseo, pero no puedo.
No quiero cerrar los ojos, me aterran todas estas imágenes en mi cabeza le temo al silencio porque sé que mis pensamientos terminaran por aniquilarme, este escrito lo hice desde la perspectiva de un hombre que se siente agobiado por su sufrimiento, cerrar los ojos, cerrarlos para siempre, era ya el único deseo que albergo en mi persona, intento, para matar el tiempo, recordar cómo había sido mi vida antes de estos años de agonía.
No me puedo concentrar. Mi mente da vueltas y solo quiero llorar. Ayer no fue un día bueno y hoy todavía sufro las consecuencias. Quiero salir corriendo y nunca regresar. Hoy no tengo esperanza, ni fe, ni fuerzas para luchar contra todo lo negativo. Quisiera poder irme y no regresar. Enfrentarme a la realidad y realmente aunque yo haya cambiado, soy el mismo de siempre pero sin mi Loly a mi lado, En estos momentos siento que mi vida está como paralizada. Una vez salga de la situación en la que estoy nada va a cambiar. He aprendido a que uno no escoge lo que quiere para su vida y como quiere vivirla.
Mis pensamientos son una de las cosas más difíciles de controlarlos. Yo mismo me convenzo de lo fácil que sería hacerlo, terminar con mi vida y dejar atrás a todos mis hijos y nietos. Pero a la misma vez sé que es una mentira. Quitarme la vida no es fácil, porque no importa el método que escoja mi cuerpo sufrirá y yo también sufriré. Sin olvidar que mi familia también sufrirá. Sin embargo, la mente me quiere engañar, hacerme pensar que es fácil, pero no lo es.
A pesar de que estoy tomando medicamentos que me ayudan a dormir, todavía hay noches en las que simplemente no puedo dormir. Noches como la de hoy, son esas en las que tan pronto coloco mi cabeza sobre la almohada vienen a mi mente mil ideas diferente. Pienso en mi esposa Loly, mi familia y eventualmente los pensamientos me llevan a ideas que no tienen nada que ver con mi vida actual. A veces recuerdo cosas del pasado junto a ella. Hay cosas en la vida que quizás no tengan mucho aprecio para algunos, pero para otros pueden ser de mucho significado, especialmente cosas que con amor y comprensión y mucho corazón que con alguien compartió.
Si las almohadas hablasen, nos quedaríamos de piedra, La almohada lleva el registro de nuestros sueños, guarda nuestros secretos inconfesados y los pensamientos más sensibles, pero muchas veces se torna una compañía hostil que repele cuando nos abrazamos a ella como estrujándola en busca de ese sueño que no logramos conciliar. Inquietos, agitados, con los ojos como platos, la ponemos del derecho y del revés, la doblamos, la sacudimos y la volvemos a apretar sin conseguir que se rinda a nuestro deseo. Es su venganza por haberla hecho confidente de lamentos y obsesiones, de dudas y pesadumbres.
Hoy es día 24 de diciembre 09 día de navidad no tengo ninguna gana de celebrarlo, así que si puedo me escaqueo de la cena viene tu consuegra Teresa hacer una sopa y yo no me gustan sus comidas , pero lo peor es que nos faltas tú, una navidad mas, ¿Cuántas tendré que pasar sin ti?
Hace más de cuatro años, justamente por estas fechas, tuve la suerte de pasar las últimas navidades con la mejor persona que he conocido en mi vida, tu mi Lolilla. Eras una gran esposa. Una de esas personas que alimentan tu corazón con sólo tenerlas cerca, que te miran a los ojos y te regalan su cariño a través de una simple mirada. Alguien así eras tú para mí. Recuerdo, una a una, todas las navidades que pasamos juntos. Cuántas sonrisas acumuladas, cuántas lágrimas vertidas en un mismo pañuelo, cuántos sueños realizados de la mano, cuánto tesón descubierto en un humilde y sincero corazón. Es, en estos momentos de vacío y, a la vez, y a la vez de alborozo interior, cuando susurra como una leve brisa, en lo más profundo de mí ser, tu recuerdo.
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